Música

Doce discos andaluces para recordar 2019

  • Repasamos otro año de música andaluza a través de una docena de títulos destacados del pop, el rock, la electrónica y el flamenco

Algunos de los protagonistas del año musical andaluz. Algunos de los protagonistas del año musical andaluz.

Algunos de los protagonistas del año musical andaluz.

En imponente estado de forma durante la última década, la música pop andaluza, entendida ésta en un sentido amplio, volvió a regalarnos en 2019 un listado de títulos para enmarcar. De la reapropiación del flamenco y las músicas tradicionales por parte de artistas procedentes del rock y la electrónica a la propia expansión de lo jondo más allá de los límites de la ortodoxia -un movimiento en absoluto nuevo, pero sí ahora con una pujanza y proyección inéditas-, del clasicismo pop a la infatigable reinvención de algunos veteranos, el panorama resultante sorprende y deslumbra en cantidad y calidad. Aquí lo sintetizamos, por estricto orden alfabético de sus intérpretes, en doce de esos títulos clave.

091. 091.

091. / Carlos Bullejos

091: 'La otra vida' (Warner Music Spain)

Se resistieron con ahínco a una reunión que los seguidores les reclamaban con idéntica vehemencia, hasta que en 2016 -hay ofertas que no se puede rechazar- claudicaron con aquella Maniobra de resurrección. Nada menos que 24 años después del último disco con canciones originales, Todo lo que vendrá después (1995), 091 volvió al estudio de grabación guiñando el ojo a los incondicionales con un título, La otra vida, suspendido en un tiempo que aparenta no pasar por los granadinos. Desde la inicial declaración de intenciones, Vengo a terminar lo que empecé, hasta la pausada Soy el rey, esta nueva existencia concreta oficio -refinado con los proyectos en solitario de los componentes durante la larga travesía- y certifica, otra vez, la altura como letrista de José Ignacio Lapido, ayer y hoy, uno de los mejores escritores de canciones del rock español.

Airbag. Airbag.

Airbag.

Airbag: 'Cementerio indie' (Sonido Muchacho)

Con dos décadas de carrera a sus espaldas, los malagueños Airbag parecen protegidos por una burbuja de eterna juventud que no sólo los mantiene en permanente actividad, sino que incluso consigue que, a estas alturas, firmen uno de los mejores títulos de su discografía. Podría interpretarse como un contagio producto del fichaje por parte del sello Sonido Muchacho -una de las más notables escuderías de nuevas bandas españolas-, pero la apuesta ganadora es justo la contraria: esa viveza, ese entusiasmo, viene de serie y aquí se constata en once píldoras de power pop con tantos momentos cumbre -El centro del mundo, Cita en Honolulu, Koi No Yokan, Metal, El puente de los alemanes...- que Cementerio indie podría pasar por una auténtica cordillera musical.

Algunos Hombres. Algunos Hombres.

Algunos Hombres.

Algunos Hombres: 'Experimentación y ensayo' (Happy Place Records)

Nada menos que seis años tardó el grupo de Pozoblanco en dar continuidad a aquel excelente debut que fue Temario, un barbecho impuesto por las obligaciones profesionales -y para algunos también ocupado en proyectos paralelos como Catenaccio- felizmente resuelto con la reunión de la banda y este flamante segundo álbum, un disco que refina su propuesta de rock con ascendente pop y referentes clásicos -Velvet Underground, Television, The Feelies, Flamin' Groovies, Johnny Cash, Neil Young, Big Star y The Jayhawks quedan reconocidos en su devocionario-. Corto -no llega a los 40 minutos-, pero intenso, sus nueve canciones perfilan un repertorio tan atemporal como reconocible. En definitiva, una pequeña delicia.

All La Glory. All La Glory.

All La Glory.

All La Glory: 'Disco fantasma' (Happy Place Records)

No debió de resultar fácil para All La Glory saltar del inglés al español tras exhibir la solvencia de un repertorio tan hercúleo como el de Everybody's Breaking Everybody's Heart (2016), segundo trabajo del grupo hispalense, pero el salto sin red, ejecutado con el perfeccionismo habitual, nos depara otro de los grandes títulos discográficos andaluces del año que acaba. Con la sombra de los 80 enmarcando el conjunto, Disco fantasma tiene algo de Ready Player One sonoro, esa cualidad de tobogán sensorial por el que se deslizan sin perder aliento melodías pluscuamperfectas, arreglos ensoñadores e impecables interpretaciones. Pisando el acelerador -La noche silenciosa, Atacama...- o recalando en los medios tiempos -Mañana nunca llega o Tiempo récord, esa joya repleta de cariño y claves ocultas-, Disco fantasma se antoja algo muy parecido a un monumento pop.

Califato ¾. Califato ¾.

Califato ¾.

Califato ¾: 'Puerta de la Cânne' (Breaking Bass / Miel de Moscas)

L'ambôccá, aquel miniálbum de 2018, fue el serio aviso de lo que se avecinaba, un gozoso ejercicio exploratorio de las músicas tradicionales andaluzas por parte del colectivo sevillanomalagueño de músicos, productores y dj's con osada voluntad de reinterpretación y puesta al día -ahí quedaba Clabo y canela, mezclando a Tupac con Carlos Cano-. Más orgánico que su predecesor, más político y enraizado, Puerta de la Cânne, ya un álbum con todas las de la ley, lleva aún mucho más lejos el objetivo original indagando a fondo en métricas, líricas, melodías y sonoridades, vengan éstas de la Semana Santa -Crîtto de la Nabahâ- o de las sevillanas -el corte que da título al disco-, dejándonos por el camino canciones tan irresistibles como Buleríâ del aire acondiçionao o En bûcca y câttura. No es que parezca el inicio de algo grande, es que ya lo es.

Derby Motoreta's Burrito Kachimba. Derby Motoreta's Burrito Kachimba.

Derby Motoreta's Burrito Kachimba. / Efe

Derby Motoreta's Burrito Kachimba: 'Derby Motoreta's Burrito Kachimba' (El Segell)

El rock andaluz, entendido el término no como etiqueta de origen geográfico, sino como estilo musical, ha experimentado durante las últimas décadas varias sacudidas que, afortunadamente, se distanciaron de la fórmula original de los pioneros evitando la perezosa reiteración para adecuarse a su tiempo. En esa línea de autorreconocimiento, en la que también figuran nombres tan ilustres como Los Planetas o Pony Bravo, se sitúa el volcánico debut de los sevillanos Derby Motoreta's Burrito Kachimba, que teletransporta aquellos ecos del pasado a los parámetros actuales de la nueva psicodelia. Asumiendo sin complejos su evidente deuda con Triana -Somnium Igni - Pt. 1- y derrochando energía ilimitada en los siete cortes restantes -algunos tan redondos como The New Gizz o Samrkanda-, una impecable e implacable puesta de largo.

Elemento Deserto. Elemento Deserto.

Elemento Deserto. / Pedro Hidalgo

Elemento Deserto: 'Los montes en llamas' (Mai Lei Bel)

Tras Santoral (2016), un estupendo debut sin duda merecedor de mayores reconocimientos, la banda granadina nos dejó en 2019 un deslumbrante segundo capítulo discográfico, con la novedad de aparcar momentáneamente el inglés e interpretar en español algunas de sus canciones. En Los montes en llamas siguieron manejando las claves psicodélicas -¿alguien dijo Grateful Dead?- y los largos e hipnóticos desarrollos de guitarras -éstas, también ardientes- en canciones de efectos tan inmediatos como Siempreviva de Mojácar o Loopback. Se entiende que de manera premeditada, el álbum va virando de la luminosidad inicial a una cierta oscuridad final, por momentos opresiva, que revela cómo aún se puede experimentar en el rock con los viejos instrumentos de siempre.

Kiko Veneno. Kiko Veneno.

Kiko Veneno. / José Ángel García

Kiko Veneno: 'Sombrero roto' (Elemúsica)

Entre los muchos y demostrados talentos del maestro Kiko Veneno, el de buscar buenos aliados le ha reportado tanto a él como a sus seguidores grandes alegrías y mejores discos. Una fórmula que en Sombrero roto volvió a poner en práctica primero limando el repertorio junto a Martín Buscaglia y apoyándose luego para la producción en el imparable Bronquio, que dota al álbum de una llamativa sonoridad contemporánea. Y menudo repertorio: de la exquisita sensibilidad de Vidas paralelas a la vibrante exuberancia rítmica del tema que le da título, encontramos aquí canciones a la altura de las mejores que el veterano, infatigable y todavía entusiasta Kiko nos ha dejado a lo largo de su (muy) dilatada trayectoria. Y para terminar de redondear tan brillante idea, ahí queda la maravillosa edición física en formato libro-disco.

Lagartija Nick. Lagartija Nick.

Lagartija Nick. / Álex Cámara

Lagartija Nick: 'Los cielos cabizbajos' (Montgrí)

Precedido en 2018 por el EP El testamento del sol, Los cielos cabizbajos, segundo álbum en la nueva vida de Lagartija Nick tras la reunión de la formación original para Crimen, sabotaje y creación (2017), vuelve la mirada hacia la figura y obra del desaparecido Jesús Arias, hermano del factótum Antonio Arias, único miembro fijo del grupo desde su debut en 1991 con el rabioso Hipnosis, para recalar en un inconcluso poema sinfónico en torno a la barbarie de la guerra, a las ciudades devastadas por los bombardeos y al dolor con el que la confrontación, extrapolada de lo universal a lo personal, nos marca de forma irremediable. Grandioso en su desgarro, hermoso en su desolación, Los cielos cabizbajos termina por conformar un sobrecogedor fresco de pura emoción.

Pony Bravo. Pony Bravo.

Pony Bravo. / José Ángel García

Pony Bravo: 'Gurú' (Telegrama / La Cúpula Music / Keroxen)

También se tomaron su tiempo -seis años- los integrantes de Pony Bravo a la hora de poner en circulación su cuarto álbum, aunque dejando en meses previos algunas pistas en forma de directos y avances que presagiaban algo grande. Y en efecto, así fue. Comprobada la permanente voluntad de reinvención que ha caracterizado la discografía de la banda sevillana -y a la banda misma: una engrasada factoría de experimentación que no renuncia a la accesibilidad, cuyas células creativas se recombinan en múltiples permutaciones-, Gurú se crece fiando al dub uno de sus pilares -Rey Boabdil, Loca mente, La yerba mala...- y proponiendo vigorosos ejercicios de baile -Relax y Rólex, más Talking Heads que nunca; la irresistible Totomami...- y de literatura surrealista -la letra de Piensa McFly, digna de estudio-. Puro talento en ebullición.

Riverboy. Riverboy.

Riverboy. / José Ángel García

Riverboy: 'Riverboy' (Happy Place Records)

Creado en un largo proceso de ensayo y error al que se fueron sumando paulatinamente diversos músicos de la escena sevillana, el primer y homónimo álbum de Riverboy, a su vez vocalista de The Milkyway Express, aparca los ecos del southern rock más polvoriento para volver la mirada hacia otros horizontes -como ya se apuntó, de la psicodelia californiana al sonido Canterbury- en un espectacular repertorio que no tarda ni dos canciones en trascender las habituales diatribas sobre la oportunidad del revival imponiéndose por su propio peso. De eso, en resumen, se trata: de canciones. Y aquí, de la trotona A Riddle in a Pocket a la semiacústica Pati, las hay tan enormes como esa The Wind in The Willows que tan directamente parece remitir a Kevin Ayers. Cuestión de buen gusto.

Rocío Márquez Rocío Márquez

Rocío Márquez / Efe

Rocío Márquez: 'Visto en El Jueves' (Universal Music Spain)

Como demuestran desde hace tiempo sus trabajos discográficos y colaboraciones con terceros, la onubense Rocío Márquez integra y encarna esa última generación de músicos flamencos que, aunque formados en la más estricta tradición, descartan las limitaciones, ya sean las autoimpuestas o las exigidas por no se sabe qué ortodoxia, y dialogan con su tiempo. Si ese concepto estaba más presente que nunca en su anterior trabajo -precisamente, Diálogos de viejos y nuevos sones, insertando el flamenco en un marco instrumental de música antigua-, en Visto en El Jueves es la memoria la que se convierte en fuente de inspiración a través del rescate de canciones populares, vengan o no de lo jondo, halladas en un aleatorio ejercicio de búsqueda por el popular mercadillo que nos conecta con nuestro subconsciente y levanta un muro contra la obsolescencia programada de tanta música vacua.

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