El Gobierno egipcio choca en la calle con la repulsa islamista

El presidente interino, Adli Mansur, nombra como asesor a un ex ministro Los miembros del nuevo Ejecutivo juran sus cargos

Partidarios del derrocado Mursi, ayer en una protesta contra el nuevo Gobierno egipcio.
Partidarios del derrocado Mursi, ayer en una protesta contra el nuevo Gobierno egipcio.
Agencias El Cairo

18 de julio 2013 - 05:03

El nuevo Gobierno egipcio, cuyos miembros prestaron ayer juramento de sus cargos, se encontró en la calle con la repulsa de los islamistas. Cientos de seguidores del derrocado presidente Mohamed Mursi se enfrentaron a la Policía ante la sede del gobierno en El Cairo.

Los choques se produjeron después de que varios centenares de personas se reunieran en el barrio gubernamental de la capital para llevar a cabo nuevas protestas contra el nuevo Gobierno de transición que asumió ayer el poder, respaldado por los militares. Los Hermanos Musulmanes consideran que es producto de un régimen ilegítimo y no lo reconocen, por lo que buscan la restitución de Mursi, a quien el Ejército derrocó el 3 de julio tras multitudinarias protestas contra el régimen islamista y disturbios violentos.

También juró su cargo ayer, en una ceremonia que fue televisada, el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Abdel Fatah al Sisi, como ministro de Defensa y primer viceministro. En el nuevo gabinete tendrá mucho peso el economista y ex ministro de Finanzas Hazem el Beblaui. Precisamente de las finanzas se hará cargo un economista doctorado por la Universidad de Boston y que ha trabajado durante casi dos décadas como investigador en el Banco Mundial: Ahmed Galal. No obstante, el colaborador más estrecho del presidente interino será el economista Kamal al Ganzuri, con cargo de asesor de Mansur.

En un intento por atemperar las algaradas callejeras, la presidencia interina aseguró horas antes del acto de investuidura que había hecho un llamamiento a los islamistas, para no excluirlos del proceso de transición, como tampoco a "ningún otro sector" de la sociedad. Pero el mensaje cayó en saco roto, porque tanto el partido salafista Nur como los Hermanos Musulmanes rechazaron rotundamente formar parte del equipo de Mansur.

Mientras tanto, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, llegó ayer a El Cairo, donde mantuvo reuniones por separado con Mansur. También se reunió con el jefe del Ejército, Abdel Fatah al Sisi, que orquestó el derrocamiento de Mursi. Las conversaciones giraron en torno a la situación en el país y el apoyo de la UE a Egipto en la actual transición.

El portavoz de los Hermanos Musulmanes, Gehad El Hadad, dijo también que dos miembros del movimiento se reunieron con Ashton. "La UE tiene que condenar francamente el golpe militar y denunciar a los países que han reconocido el golpe o a su Gobierno", dijo en su cuenta de Twitter. Antes de viajar, la política británica insistió en que todas las partes tienen que estar incluidas en un diálogo que refuerce la democracia. "La Unión Europea está decidida a apoyar a Egipto en su viaje hacia un futuro mejor con una verdadera libertad y crecimiento económico", dijo Ashton.

El viaje de Ashton se produce dos días después de la visita al país del subsecretario de Estado norteamericano, William Burns, que enfatizó el compromiso de Washington para ayudar a Egipto a lograr la democracia y poner fin a los disturbios.

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