Vivir cerca del terreno peligroso
Croacia 104 municipios croatas lindan con campos de minas
Croacia entrará en la Unión Europea, posiblemente en 2012, con territorios minados que se han cobrado 501 vidas desde el comienzo de la guerra serbio-croata en 1991.
Los niños de la aldea de Drencine, cerca de Sisak, al sudeste de Zagreb, juegan al fútbol, viven y se bañan en el río Kupa, una zona que es uno de los 104 municipios de Croacia en cuyo territorio todavía existen campos de minas.
Cerca de una de las puertas del campo de fútbol de Drencine, en una esquina, un cartel de advertencia dice "No os acerquéis. En este lugar existe gran peligro de minas".
"Ya estamos acostumbrados. Los niños ya saben donde pueden y donde no deben ir. Esperamos que limpien de una vez ese terreno, para poder movernos libremente", contó a Efe una madre de dos adolescentes cuya casa está de frente del terreno peligroso.
"Por suerte, aquí ningún niño cayó en la tentación de buscar en el peligroso matorral su pelota perdida, o no le pasó nada, si lo hizo", anadió.
Sin embargo, el pasado domingo, unos 50 kilómetros más al sur, Danijel Pintar, padre de una niña de 20 días, murió al pisar una mina cerca de Otocac. Uno de sus compañeros resultó herido de gravedad y otros dos sufrieron numerosas heridas leves.
"Fueron víctimas de una "PROM-1", una mina antipersonal de fragmentación. Al ser pisada, salta a unos 80 centímetros y se desintegra en 620 fragmentos que en el diámetro de 50 metros son mortales, y a mayor distancia hieren", explicó a Efe Mladen Crnkovic del Centro Croata de Desminado (HCR), con sede en Sisak.
Por ahora se desconoce por qué los jóvenes entraron en un terreno que estaba marcado como peligroso, pero el hecho es que pese a las advertencias y debido a las tentaciones y los errores, cada año hay nuevas víctimas, y de ellas siete fueron mortales el año pasado.
La explicación se encuentra probablemente en el comentario que un habitante de Drencine hizo, mostrando el terreno debajo de su casa, propiedad de la familia que por ser sospechoso de minas es desde hace más de 15 años inaccesible para ellos.
"Yo no voy, pero hay quienes se arriesgan, y quién sabe lo que pueden pisar", comentó.
A pesar de que entre 1998 y 2009 fueran destruidas 90.000 minas antipersonales y otros 200.000 objetos no explotados, Croacia entrará en la Unión Europea, posiblemente en 2012, con territorios minados, ya que el plan nacional de remoción de estos artefactos no concluirá hasta en 2019, si todo va bien.
Desde el comienzo de la guerra serbio-croata en 1991 han muerto por la acción de las minas 501 personas y más de 1.500 fueron heridas. Desde la fundación del HRC para el desminado en 1998 hubo unas 300 víctimas, de ellas 110 mortales. Las minas antipersonales y antitanque fueron colocadas por diferentes milicias, muchas veces sin planes ni mapas, a lo largo de lo que representaba la frontera entre la rebelde República Serbia de Krajina, derrotada en 1995, y el resto de Croacia.
El estado rebelde serbio ocupaba casi un tercio de Croacia, de modo que en 1996 había unos 13.000 kilómetros cuadrados como potencial territorio minado, que hoy ha sido reducido a unos 890 kilómetros cuadrados.
Crnkovic asegura que a pesar de todo, "los turistas definitivamente no tienen nada que temer".
Los campos de minas que quedan no se encuentran cerca de las zonas turísticas ni autopistas, y todos están bien marcados, con un total de 16.030 carteles de advertencias, asegura.
Pero hay gente que no se siente segura. "De ese mal no nos vamos a liberar nunca", dijo un habitante pesimista de Drencine, impresionado por informes de que en algunos países de la UE aún se descubren bombas la Segunda Guerra Mundial.
Un problema de difícil comprensión es el robo de los carteles de advertencia, como el caso de un campesino que destruyó 19 para fabricar una valla, otro para construir un conejero y varios agricultores que las robaron para colocarlas en terrenos sin minas donde se cultivan espárragos para librarse de la competencia.
Crnkovic asegura que gracias a las sanciones contra esa gente extraordinariamente irresponsable hay menos robos y que, cuando no obstante ocurren, se detectan y las tablas reemplazan rápidamente.
A pesar de todo, las minas aportan algo positivo. Treinta compañías croatas especializadas en la remoción de minas y la producción de máquinas y equipos para ello exportan sus servicios y equipos a diversos países.
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