"Ahora escribo sobre Sevilla no sólo añorándola, sino viviéndola"

José María Gallardo del Rey. Guitarrista y compositor

El músico interpreta junto a la ROSS danzas de Granados, 'El amor brujo' de Falla y el 'Concierto' que él mismo dedicó a su ciudad natal.

José María Gallardo del Rey (Sevilla, 1961), ayer momentos antes de la entrevista, en el exterior del Teatro de la Maestranza.
José María Gallardo del Rey (Sevilla, 1961), ayer momentos antes de la entrevista, en el exterior del Teatro de la Maestranza.
Francisco Camero Sevilla

14 de enero 2016 - 05:00

A los 54 años, tras haber pasado gran parte de ellos fuera de Sevilla, viviendo, ampliando su formación, tocando en los teatros más importantes del mundo con orquestas y directores del máximo prestigio, José María Gallardo del Rey acaba de regresar a la ciudad donde nació. "Era el momento oportuno y además lo necesitaba", dice este guitarrista "de mente clásica y corazón flamenco" que disfruta de un momento personal y profesional "maravilloso". El pasado septiembre, "hace nada", se instaló de nuevo en el Porvenir, el barrio de su niñez, donde ahora goza reencontrándose con sus raíces. "Es algo que me nutre especialmente. Mis amistades, con mis antiguos compañeros de colegio, los hijos de quienes eran mis vecinos... Es mi entorno y me hace mucha ilusión. Además, ya puedo escribir sobre Sevilla no sólo añorándola, sino viviéndola, disfrutándola".

"Últimamente, cuando se habla de mí se usa mucho la palabra madurez, y la verdad es que yo lo vivo un poco así. Siento que es un momento maravilloso, en el que al recorrido grande que llevo ya, a toda esa experiencia y a esa responsabilidad del adulto, se le suma la ilusión del primer día que conservo, la misma del niño que empezaba a tocar la guitarra. Además tengo la sensación de que estoy cada vez más afianzado en mi papel de compositor, y siempre quise encaminarme hacia ese punto, para poder interpretar mi propia música", explica el músico, que esta noche y mañana, en el Teatro de la Maestranza, desempeñará un papel esencial en el nuevo programa de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS), en el que se darán la mano la música sinfónica y el flamenco, precisamente ese territorio, a veces de fronteras imprecisas, que ha transitado durante todo este tiempo este guitarrista sevillano cuya pasión por la música española constituye su principal seña de identidad.

Tras interpretar los arreglos de cuatro de las Danzas españolas de Enrique Granados -Oriental, Fandango, Villanesca y Andaluza- que abordará la ROSS siguiendo la batuta de John Axelrod, Gallardo del Rey vivirá uno de sus episodios más emocionantes junto a la orquesta, con la que no colaboraba desde 2008, cuando la acompañó en su gira por China. Por vez primera, la Sinfónica recreará el Concierto de Sevilla que el guitarrista compuso en 1990 por encargo de la Bienal de Arte Flamenco que dirigía entonces José Luis Ortiz Nuevo. "Fue mi primera experiencia en el mundo sinfónico y se la dediqué a mis padres, dos figuras fundamentales no sólo en mi vida sino también en mi trayectoria musical. Sevilla es el alimento que nutre mi inspiración, ha sido siempre así. Mis recuerdos están en la Semana Santa, en la Plaza de San Lorenzo para ver a mi Señor del Gran Poder, del que que como toda mi familia soy muy devoto... Ese ambiente y esa emoción laten en la obra, por eso lleva el subtítulo de Concierto para tres noches de primavera. Las tres partes en las que se divide están dedicadas a la Semana Santa, a la Feria de Abril y a esas noches en las que se hace música en cualquier casa o cualquier azotea de Sevilla", explica.

Esta vez, el guitarrista y compositor ofrecerá una nueva lectura de uno de sus trabajos más queridos. "La estructura prácticamente no ha variado, pero sí lo ha hecho, y mucho, la instrumentación. Es, por decirlo así, la misma persona con un traje diferente. Han pasado los años y yo he adquirido mucha experiencia tocando con muchas orquestas y directores y compositores de todo el mundo, y es ese aprendizaje lo que modifica la experiencia de interpretar ahora la primera obra sinfónica que aquel chaval hizo hace 25 años".

La cantaora Esperanza Fernández y el recientemente galardonado con el Premio Nacional de Danza Rubén Olmo participarán junto a Gallardo del Rey en la tercera y última parte del concierto, en la que sonará la Suite de ballet de El amor brujo de Manuel de Falla. Además, intercalados entre los movimientos sinfónicos, Flamenco de Cámara, el grupo que dirige el guitarrista, aportará cantes con percusión de cajón, flauta, guitarras y bailes, "músicas inspiradas en el flamenco", algunas escritas por el propio Gallardo del Rey y otras de origen popular y anónimo, para ilustrar el recorrido por el mundo de Falla que realizará la ROSS. "Axelrod insistió en esto, quería que profundizáramos en este aspecto para que el público entendiera de dónde venía esta música. El enorme magnetismo de El amor brujo se debea la genialidad y al estado de gracia de Manuel de Falla, por supuesto, pero también a su manera de convertir en universal algo que, en principio, era local, y a las posibilidades que ofrece la obra de interpretarla de muchísimas maneras. En la versión que presentamos nosotros, yo he querido imaginar al Falla que soñaba y al Falla que vivía: el primero será el orquestal; el segundo, el que recreamos con el grupo flamenco".

Algo no muy distinto, por lo demás, de lo que podría decirse de Gallardo del Rey, debido a su tendencia a mecerse permanentemente entre el repertorio académico en el que se formó y el flamenco que le enseñó su primer maestro antes de que el niño excepcionalmente talentoso fuera puesto por sus padres en manos de la guitarrista clásica América Martínez, a la que considera su "madre musical". "Cuando me preguntan qué instrumento toco, si la guitarra flamenca o la guitarra clásica, a mí siempre me gusta decir que la guitarra española. Para mí es como tener dos familias y que las dos estén encantadas de invitarte a su casa, así que yo me siento como el invitado de honor en ambos mundos y no sólo no supone un problema que haya quien no sepa ubicarme con exactitud, sino que de hecho yo mismo lo propicio. Pero al margen de esto hay algo indudable, y es que es dificilísimo hacer una buena interpretación de Albéniz, Falla o Turina si uno no se va a la base que ha inspirado esa música, y esa base respira siempre Andalucía o bien nacionalismo, de modo que hay que conocer esa esencia para hacer una lectura de haga justicia a la identidad de esa música".

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