El chileno Alfredo Jaar invita a la reflexión con 'Marx Lounge'
l 'Marx Lounge'. Hasta el 15 de mayo. Martes a domingo, de 11:00 a 21:00. Gratis martes a viernes de 19:00 a 21:00 y sábados de 11:00 a 21:00.Propone en el CAAC una sala de lectura con obras de destacados pensadores
El creador chileno afincado en Nueva York Alfredo Jaar analiza la vigencia de las teorías de Karl Marx y la atención que el pensador ha recobrado en Marx Lounge, una exposición que alberga el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo hasta el 15 de mayo y que inaugura el ciclo La constitución política del presente, con el que el espacio del Monasterio de la Cartuja quiere analizar la compleja situación económica y política.
Para la muestra, ha ideado una sala de lectura que permite acercarse a las ideas de Marx y a las corrientes de pensamiento que surgieron tras él. Una gran mesa con una amplia selección de libros facilita pistas al lector sobre el recorrido que ha seguido el hombre contemporáneo y desembocado en la crisis económica. La lista de autores que han "pensado el mundo" no pretende sorprender por el riesgo -la lista está poblada de nombres consagrados como Sartre, Adorno, Bauman, Kapuscinski, Lipovetsky o Goytisolo-, pero el artista juega a crear "cortocircuitos" en la colocación de los volúmenes y elabora combinaciones inesperadas.
Pese a sus inquietudes, Jaar rechaza la etiqueta de arte político y asegura que una creación que "no hable del mundo" no puede considerarse como arte, "más bien como decoración". Dedicarse al arte implica apostar por "modelos de pensamiento, reaccionar al contexto en el que vivimos. No podemos crear en el vacío".
Dentro de esa responsabilidad con su entorno que se atribuye el artista, Jaar quiere romper la dinámica perniciosa que impone una vida planteada de espaldas a la reflexión. "La gente vive con un montón de problemas, y de vez en cuando hay que pararse a ver hacia dónde vamos. El espectador pasa un promedio de tres segundos delante de una obra. Yo lucho contra eso, le estoy diciendo con esta mesa y estos sofás al visitante: Descanse, tómese su tiempo", afirma el autor, que se confiesa preocupado por la "brecha" abierta entre los intelectuales y la población. "La cultura es un submundo, aunque tenga claves que pueden solucionar problemas. Pero en el arte, por ejemplo, ha habido un fallo de comunicación, como lenguaje ha desarrollado un vocabulario propio, y se ha olvidado de lo más importante, conectar con la gente".
Entre los atractivos que guarda la exposición, destaca, en un preámbulo que recoge ejemplares de El capital y El manifiesto comunista, la primera edición completa en castellano de El capital, traducida en los años 30 por el catedrático de Derecho Político de la Universidad de Sevilla Manuel Pedroso.
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