'Ali' y 'Los niños salvajes', desde Sevilla hasta el Festival de Cine de Málaga

Una comedia agridulce sobre una antiheroína adolescente rodada por Paco R. Baños y una historia de jóvenes problemáticos firmada por Patricia Ferreira presentan sus credenciales para la Biznaga de Oro

Adrián Lamana, Nadia de Santiago, Paco R. Baños y Verónica Forqué, ayer, en el Festival de Málaga.
Adrián Lamana, Nadia de Santiago, Paco R. Baños y Verónica Forqué, ayer, en el Festival de Málaga.
R. C · Rocío Armas / Málaga

26 de abril 2012 - 05:00

Que el cine indie no sería nada sin su tono iniciático lo demuestra Ali, la película que el sevillano Paco R. Baños presentó ayer en la Sección Oficial a concurso del Festival de Cine Español de Málaga, con la que debuta en el largometraje después de una notable trayectoria consagrada al corto. Nadia de Santiano interpreta a la antiheroína, una chica de 18 años que trabaja de cajera en un supermercado, fuma como un carretero y desconfía plenamente de cualquiera que no sea una de sus tres mejores amigas. Ali vive con su madre, Alicia, a la que interpreta una Verónica Forqué cuyas apariciones en pantalla elevan de manera exponencial el tono y la credibilidad de la película.

Después de una vida sentimental desastrosa, Alicia se ha enamorado del que parece ser el hombre de su vida, pero la presencia en casa del presunto multiplica la tendencia al aislamiento de Ali, especialmente cuando la relación de su madre empieza a atravesar momentos difíciles. En este travase en el que Ali ocupa a veces el papel de Alicia y viceversa, la protagonista termina definiéndose y aceptándose, así como aceptando el propio hecho de la vida misma. Se trata de una tragicomedia familiar y doméstica que a veces adopta el tono más convencionalmente romántico y otras parece querer acercarse a Tony Richardson. La música de Julio de la Rosa es un elemento más argumental que ornamental.

El mismo Paco R. Baños admitió que el cine indie estadounidense constituye una influencia importante para la película, "aunque también queríamos hacer algo más fresquito y también más emocional". En este sentido, el empleo de la banda sonoracomo catalizadorde las emociones es fundamental: "A veces la música es más directa, más punk, de garage; otras es más tierna, más dulce, pero siempre cumple su función". Baños destacó especialmente el trabajo de Nadia de Santiago, "que supo soportar la presión durante el rodaje en una película en la que aparece en todas las escenas, de principio a fin", así como del resto del reparto. La misma Nadia de Santiago corroboró las palabras del realizador sevillano, al afirmar que asumió el reto "con mucha ilusión al tratarse de mi primer personaje protagonista para la gran pantalla, pero también con mucha responsabilidad".

Por su parte, Verónica Forqué explicó que decidió interpretar el papel de Alicia "porque es una madre completamente distinta a mí". "Yo soy una madre muy atenta, estoy muy encima de mi hija, soy su chófer, su confidente y otras muchas cosas. Por eso me atraía hacer de una madre tan diferente, tan opuesta a mí", explicó la veterana actriz. Baños destacó también la "química" que surgió durante el rodaje entre Forqué y De Santiago (Julián Villagrán es otro de los atractivos del reparto), una complicidad que late en algunas de las mejores escenas de la cinta.

Rodada en parte -como Ali- en una Sevilla inédita, o al menos poco explorada por la gran pantalla, Los niños salvajes, de Patricia Ferreira, presentó también su candidatura a la Biznaga de Oro. Empecemos por el título: ni son jóvenes asilvestrados ni fuera del sistema. Lo que Ferreira quiso contar es más "una percepción que una descripción". De ahí que Los niños salvajes ni sean tan niños ni tan salvajes, al menos durante la primera hora de metraje. "Los adultos solemos decir que los adolescentes son unos salvajes. El título tiene mucho de ironía, igual que el cartel, donde se les ve riendo en la placidez de una playa. Uno puede pensar: pues tan salvajes no deben ser", argumentó ayer la directora.

Marina Comas, ganadora de un Goya a la mejor actriz revelación por Pa Negre, protagoniza este drama rodado en catalán, coproducido por las televisiones catalana y andaluza y que prevé su estreno el 6 de julio. Ella es el eje de un trío de amigos (lo completan Albert Baró y Álex Monner) tendentes al aislamiento emocional, que viven en una gran ciudad y a quienes sus encontronazos con sus padres y profesores les llevará a intentar soltar amarras y emprender un viaje de consecuencias inesperadas. "Creo que, a pesar de lo que pasa, la película sí transmite un mensaje positivo: la necesidad de desprenderse de los padres para emprender tu propia vida", explicó Ferreira.

El papel de atormentados e irascibles progenitores corresponde a José Luis García Pérez, Eduardo Velasco y Ana Fernández, entre otros. Precisamente esta última ejerce de esa suerte de madre liberadora, que le entrega una gran cantidad de dinero a su hijo para que se vaya a estudiar en Ámsterdam la técnica de los grafitis, "dándole a entender que si eso es lo que va a salvar a su hijo, ella no va a impedirlo", recordó Ferreira.

Escrita entre la directora y Virginia Yagüe, Los niños salvajes lleva tras de sí un intenso trabajo de campo entre la asistencia a reuniones de los claustros de profesores del instituto donde estudian los protagonistas, botellones y los rincones donde ellos dan rienda suelta a su creatividad en forma de grafitis. La autora de Sé quién eres o El alquimista impaciente no encuentra diferencias entre el trabajo con adultos y con menores. "Lo único diferente es esa sensación de juego y aprendizaje a la vez", dijo.

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