Un Arturo de botellón: de Camelot a Magaluf

Crítica de Cine cine

Jude Law, en la película.
Jude Law, en la película. / D. S.
Carlos Colón

13 de agosto 2017 - 02:36

La ficha

'REY ARTURO: LA LEYENDA DE EXCALIBUR l' Acción/Fantasía, EEUU, 2017, 126 min. Dirección: Guy Ritchie. Guión: Joby Harold. Fotografía: John Mathieson. Intérpretes: Charlie Hunnam, Jude Law, Eric Bana, Astrid Bergès-Frisbey, Djimon Hounsou, Aidan Gillen, Annabelle Wallis, Michael McElhatton , Geoff Bell y Hermione Corfield. Cines: Al-Ándalus Bormujos, Arcos, Avenida, Cervantes, Cineápolis, Cinesa Camas, Cinesa Plaza de Armas 3D, Cinesur Nervión Plaza 3D, CineZona, Los Alcores, Metromar..

Guy Ritchie es uno de tantos casos de sobrevaloración que desde siempre han afectado al cine. En los ya lejanos 1995 y 1998 llamó la atención de los posmodernos con los ejercicios anglo-pos-tarantinianos Lock & Stock y Snatch: cerdos y diamantes. Envalentonado, rodó con Madonna el churro de Barridos por la marea y ya no volvió a levantar cabeza hasta que su versión oxidada y retrofuturista de Sherlock Holmes en las dos entregas interpretadas por Robert Downey Jr. y Jude Law cuyo éxito excedió sus méritos. A la mayoría de quienes nos consideramos irregulares de Baker Street (y que, como en mi caso, incluso somos socios del Círculo Holmes) no nos gustaron. Y después, sí, por fin, rodó su mejor película: Operación UNCLE, la broma construida a partir de la desenfadada serie televisiva Elagente de CIPOL.

Está visto que este caballero no da para mucho más que para bromas y parodias. Por eso se ha equivocado, ha vuelto a equivocarse, al meterse en la harina artúrica para hacer un mamarracho que mal cose estilos, maneras, trucos y estéticas del peor cine épico-histórico de las últimas dos décadas, desde las cada vez peores actualizaciones de Scott (Gladiator, El reino de los cielos, Robin Hood, Exodus) hasta 3oo y otras musculaciones. Esta versión macarra, hortera o hooligan que presenta a Arturo y los suyos como una pandilla inglesa de veraneo de borrachera en Magaluf abusa de unos efectos especiales que aportan ruido visual pero nunca creatividad o espectacularidad, juega a la trasgresión desinhibida o provocativa cuando en realidad se somete dócilmente a las más vulgares convenciones vigentes apostando además por una estética de videoclip cutre de éxito latino del verano. Basura ruidosa que degrada Camelot a Magaluf.

stats