El Fundi cuaja una templada faena a un noble toro de Victorino

Antonio Ferrera y Joselillo cumplieron en una tarde sin trofeos en Santander

S. G. C. (Burladero) / Santander

26 de julio 2009 - 05:00

GANADERÍA: Toros de Victorino Martín, correctos de presentación y desiguales de juego. TOREROS: El Fundi, bronca y palmas tras petición. Antonio Ferrera, silencio y silencio tras leve petición. Joselillo, silencio tras aviso en ambos. INCIDENCIAS: Plaza de toros de Santander. Casi lleno.

Tras muchas semanas de calvario a causa de una grave caída en el caballo y la cogida de Toledo, El Fundi se ha reencontrado con su mejor versión en la plaza de toros de Santander. Sin cortar orejas, el de Fuenlabrada toreó de forma sensacional al cuarto toro de Victorino Martín, un animal nobilísimo por el pitón derecho, con el que ha logrado cambiar la bronca de su primer toro... por las palmas. De sus manos surgieron los mejores momentos de toda la corrida. Si con su primero no lo había visto claro, salió muy decidido con el cuarto, gustándose en unas chicuelinas muy ceñidas. Ya con la muleta, tiró de mucho temple y mano baja en varias series rotas por el pitón derecho a un nobilísimo Victorino. Con la zurda no tragó el cinqueño, por lo que volvió a cambiar de mano para dejar otra tanda de exquisito gusto. Mató de una estocada rinconera fulminante y fue aplaudido, si bien decidió no salir a saludar.

Abrió plaza un toro vareado y sin culata del ganadero de Galapagar, que midió a El Fundi desde el capote y recibió dos varas. El animal, manso y probó, puso en complicaciones a un Fundi, inseguro y precavido, que acusó los dos graves percances que ha sufrido en los últimos meses.

Antonio Ferrera ha malogró con el mal uso de la espada una notable actuación a su primer toro de Victorino Martín. Fue ese un toro encastado con el que Ferrera anduvo sumamente entregado, variado y valiente. Salió muy decidido desde que se abrió con el capote a la verónica, si bien lo mejor lo protagonizó con las banderillas, donde estuvo sensacional. Incluso estuvo a punto de resultar cogido cuando el toro casi le alcanza cuando intentaba alcanzar el olivo. Sin embargo, todo quedó en un susto y Antonio tiró de raza y pundonor para dejar un muy buen par de mucho compromiso. Encastado el toro y bravo el torero, logró tras las dos primeras series con la zurda arrancar la música, logrando mandar sobre la embestida de un toro que reponía y no se entregaba nunca. Por ese pitón logró sacar otras dos series más, cortas pero de mucha emoción. Un metisaca y dos pinchazos dio al traste con la oreja.

El quinto fue el de menos caja de todo el encierro, vareado de carnes y pequeño, que salió suelto de los capotes. Una vez más, Ferrera fue todo pundonor con los rehiletes mientras que en el último tercio estuvo cumplidor con un astado que no permitió florituras. Una tarde en la que ha reaparecido Joselillo tras el percance de Pamplona. A sus manos ha ido a parar el toro más hecho, que recibió un fuerte castigo en el caballo. El animal metió bien la cara en la primera serie pero rápidamente se dio cuenta de lo que se dejaba atrás. Lo intentó al natural, en varios naturales largos pero de uno en uno. El toro fue a menos y él desistió. Además, con la espada anduvo desacertado.

El sexto, pobre de cara, tomó dos varas, resultó gazapón y embistió de forma descompuesta. Joselillo intentó bajarle la mano al animal, pero ni el toro bajó la cara… ni la faena cogió vuelo. Además, alargó en exceso su trasteo, por lo que escuchó un aviso.

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