Crítica de Cine

Mira lo que han hecho con mi canción

Para quienes tienen mi edad y conocieron el deslumbramiento del estreno de West Side Story en su formato en 70 mm y apabullante estereofonía allá por 1961 -en España en 1963- I Feel Pretty es la maravillosa canción de Leonard Bernstein interpretada por Natalie Wood (bueno, en realidad por la gran soprano Marni Nixon que la dobló en las canciones) que no nos apetece relacionar con esta floja comedia. Pero como los reflejos son lo que son no podemos evitar leer el título de esta cosita y oír, como un eco,I feel pretty / Oh, so pretty / I feel pretty and witty and bright! / And I pity / Any girl who isn't me tonight. En fin… A lo que toca.

Abby Kohn y Marc Silverstein, guionistas de Nunca me han besado, Qué les pasa a los hombres o Mejor solteras -siniestros precedentes- debutan como directores con esta comedia de fantasía en la que tras darse un golpe una joven que no se siente a gusto consigo misma se cree guapa e irresistible sin que su aspecto haya cambiado. Todo gira en torno a las gracietas de la popular monologuista Amy Schumer, intérprete en cine de Y de repente tú de Apatow (que también escribió) y Descontroladas de Levine -precedentes aún más siniestros-, a cuya mayor gloria está escrita y realizada esta película. Aunque quien se lleva el gato interpretativo al agua (porque Schumer hace de sí misma, que es lo que sus fans esperan) es Michelle Williams.

Hay críticas suaves a la industria de la belleza y a los estereotipos sobre el modelo femenino que se diluyen en una marea de humor chusco. Aunque, como la carrera de esta intérprete, se apunta a la reivindicación de los kilos, en realidad las risas nacen precisamente de lo contrario y al final quien se ría lo hace de la gorda que se cree escultural. Todo se pretende arreglar con la moralina final de acéptate cómo eres y pasa de los demás. Ya que empezamos con un musical, acabemos con otro: aunque la referencia explícita de esta película sea Big (1988), este aceptadme como soy y este reíros conmigo de mi gordura en vez de reíros de mí lo representaron mucho mejor Barbra Streisand, Jule Styne y William Wyler en Su amor me hace hermosa de Funny Girl, el biopic de la gran Fanny Brice. Aunque en este caso en vez de la inteligencia autoparódica sea un testarazo lo que le hace sentirse hermosa desafiando los estereotipos.

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