Músicas contra la peste | Schumann Schumann, el orquestador

Robert Schumann (Zwickau, 1810 - Endenich, 1856). Robert Schumann (Zwickau, 1810 - Endenich, 1856).

Robert Schumann (Zwickau, 1810 - Endenich, 1856). / D. S.

Maestro indiscutible del piano y de la canción, de Robert Schumann a menudo se han puesto en duda sus dotes como orquestador, e incluso durante mucho tiempo sus sinfonías fueron con frecuencia reorquestadas o arregladas por algunos directores (entre ellos, Mahler) para mostrar la claridad textural que, según sus criterios, estaba ausente de muchos pasajes de las obras. Las densidades schumannianas, que se acentúan con el paso de los años, están en realidad vinculadas más al uso cada vez más intenso del contrapunto que a las debilidades de unas instrumentaciones que van dejando regueros de bellezas.

Tras la década de 1830, dedicada profusamente a la música para piano, y 1840, el año del lied, Schumann se vuelve hacia otros géneros tanto en el ámbito de la música de cámara como de la orquestal. En 1841 estaba ya trabajando en dos sinfonías (que serían la y la de su catálogo). La es esbozada en diciembre de 1845, un año crucial en la evolución del estilo del compositor que, a la vez que se hace más denso y contrapuntístico, afianza el rigor constructivo de su música mediante el recurso a algunos principios cíclicos, de motivos que conectan los movimientos entre sí.

La 2ª Sinfonía se estrenó el 5 de noviembre de 1846 en Leipzig bajo la batuta de Mendelssohn con una acogida más bien fría. Schumann añadió enseguida trombones a la instrumentación y realizó algunas modificaciones, para volver a presentar la obra once días después con más éxito. Compuesta en do mayor, se trata de una sinfonía con claras referencias beethovenianas, enérgica y luminosa, que Schumann realza apoyándose en un sublime tercer movimiento de carácter elegíaco. Escrito en do menor, este Adagio Espressivo resulta de una soberbia sutileza instrumental (apréciese cómo Schumann pasa el primer tema desde la cuerda al oboe solista, creando un fascinante y sugerente efecto tímbrico) que desmiente la torpeza orquestadora del compositor. El contrapunto de la sección central, el cromatismo, el lirismo de punzante melancolía terminan por hacer de esta página una de las cimas de toda la música romántica. En noviembre de 2017 Marek Janowski la interpretaba así al frente de la Sinfónica de la Radio de Fránkfurt.

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