Oraciones matinales
XXIV Ciclo de Música de Cámara de la ROSS. Camerata Serendipia: Anna Emilova Sivova y Branislav Sisel, violines; York Yu Kwong, viola; Orna Carmel, violonchelo; Miguel Domínguez Infante, clarinete. Programa: 'Sueños y Oraciones: un recorrido místico-onírico por los compositores del siglo XX' (obras de Joaquín Turina, Ennio Morricone, Ernest Bloch y Oswaldo Golijov). Lugar: Sala Manuel García del Teatro de la Maestranza. Fecha: Domingo 1 de junio. Aforo: Tres cuartos de entrada.
La oración del torero es una obra que Joaquín Turina escribió en 1925 para el cuarteto de laúdes Aguilar, pero rápidamente transcribió para el cuarteto de cuerdas. En su magnífica interpretación de ayer, estos cuatro profesores de la ROSS supieron equilibrar el tono meditativo que envuelve toda la pieza con las gotas de perfume localista que Turina fue desparramando por ella. La Camerata Serendipia incluyó este cuarteto en un programa espléndidamente articulado en torno a la idea de la oración y del sueño, a partir de una obra del argentino Oswaldo Golijov que ocupó toda la segunda parte de su concierto, Dreams and Prayers of Isaac the Blind.
Escrita en 1994 para cuarteto de cuerdas y clarinete, esta Sueños y oraciones de Isaac el ciego se inspira en la tradición klezmer de los judíos de la Europa central y oriental, origen del compositor. Rey absoluto del pastiche en nuestros días, en esta partitura con dos décadas ya de existencia, Golijov manejaba con inteligencia las referencias formales y colorísticas del klezmer, mezclándolas con una línea de corte neorromántico que recurría ocasionalmente a efectos contemporáneos. El resultado es una música que se escucha con placer expectante durante la media hora de su duración, al menos en esta interpretación que fue perfilada con maestría y en la que Miguel Domínguez Infante manejó los clarinetes con una elegancia melódica y una sensibilidad exquisitas, lo que había hecho también en un hermoso arreglo de Prayer de Ernest Bloch para esta formación, en el que las texturas cambiantes del clarinete bajo con las cuerdas crearon por momentos una sensación de hipnotismo. Precioso el contraste entre el violín de líneas tersas de Anna Emilova Sivova y la viola oscura de York Yu Kwong en Il sogno di un uomo ridicolo de Morricone, obra que se mueve entre el tono elegíaco del arranque y una luz de esperanza al final. Extraordinario concierto.
También te puede interesar
Lo último