REAL ORQUESTA SINFÓNICA DE SEVILLA | CRÍTICA Evocación de Viena y del vals

Peter Kellner y Nuno Coelho en uno de los mejores conciertos de la temporada.

Peter Kellner y Nuno Coelho en uno de los mejores conciertos de la temporada. / Guillermo Mendo

Aunque suene a obviedad, una buena orquesta se crece cuando tiene ante sí a un buen director. No hay más que comparar el anterior concierto de la ROSS de la semana pasada con éste para ponderar lo mucho que una batuta con las ideas claras y con los recursos precisos para transmitir esas ideas puede conseguir de los músicos.

Atención al nombre de este joven director portugués, ganador del Concurso de Cadaqués de 2017, que muestra una madurez sobresaliente y que se puso a prueba con un programa muy bien trabado y que, por fin, presentaba a la orquesta en toda su amplitud. En la selección del ciclo de canciones de Mahler, Coelho estuvo muy atento a subrayar esos pequeños matices tímbricos y esas indicaciones dinámicas con las que el compositor insufla a menudo ironía y sentido lúdico al discurso sonoro, como en esa divertida pintura musical que retrata a San Antonio de Padua predicando a los peces. Pero también recogió el sonido con mimo y delicadeza en el Urlicht. Aquí alcanzaría Kellner su mejor prestación, controlando la emisión, jugando con la media voz y trenzando su fraseo con el del oboe en un diálogo lleno de poesía. Estuvo el bajo muy atento todo el tiempo a articular con enorme claridad y a frasear con mimo cada detalle, extrayendo de su poderoso instrumento numerosos matices y acentos.

En esa apoteosis del vals que fue el resto del programa se disfrutó de la claridad y la atención a los colores de Coelho, que embarcó a la ROSS en un viaje seductor y sensual lleno de vaivenes dinámicos y de juegos tímbricos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios