ACRÓBATA & ARLEQUÍN | Crítica de Teatro

Sentirse niño, sentirse feliz

El mundo del circo en 'Acróbata & Arlequín'

El mundo del circo en 'Acróbata & Arlequín' / Joaquín Casanova

La Maquiné se ha caracterizado, desde sus primeros espectáculos, por alcanzar un altísimo nivel de calidad que une, en un eficaz equilibrio, la música, la luz, lo plástico de sus propuestas, las historias sencillas y la interpretación de sus actores y manipuladores. Han recibido tres Premios Lorca y un Premio Max por obras anteriores y sus responsables fueron elegidos para dirigir la última edición de los Max que se celebraron en Málaga. Son, por tanto, Elisa Ramos y Joaquín Casanova, profetas en su tierra.

 

Esta propuesta, estrenada hace dos años, toma de partida una ensoñación de un joven Picasso y su atracción por el mundo del circo que luego se vería reflejado en su periodo rosa. El protagonista será, pues, un chico llamado Pablo que entrará a formar parte de un circo de principios de siglo pero en el que animales y personas viven en perfecta y amorosa armonía. La música es otro de los protagonistas, con la excelente voz de Noé Lifona. Pero lo que hace temblar de emoción a grandes y pequeños es el dominio de las artes de la manipulación de títeres que mezclan un sinfín de técnicas. Gracias a ellos vemos  y escuchamos a monos, aves, osos y hasta elefantes en una sinfonía de música y magia en la que recuperamos el circo de siempre, ahora sí, sin maltrato animal. La acróbata Natalia Calles, la felliniana payasa Laura Benavides y el chapliniano Alejandro Conesa son un auténtico lujo.

La programación del Ciclo El Teatro y la Familia comienza fuerte este marzo y promete el mismo alto nivel cada semana.

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