Zambomba moderna
Crítica de Flamenco
La ficha
**** Zambomba de Santiago. Cante: Manuel de la Nina, Rafael del Zambo, Felipa del Moreno, Estefanía Zarzana, Lela Soto, Sandra Rincón. Guitarra: Fernando del Morano, Nono Jero. Baile: Joan Albert Amargós. Palmas: Tía Curra, Tía Yoya. Zambomba: Tío Maleno. Lugar: Sala Cajasol. Fecha: 22 de diciembre. Aforo: Lleno.
Como propuesta escénica este tipo de espectáculo es muy reciente. Tiene una demanda mayor cada año. Por ello, en los últimos años se ha nutrido de un nuevo repertorio muy distinto del tradicional. Ambas fórmulas convivieron anoche en la propuesta de esta joven formación. Por una parte las canciones tradicionales de estas fechas, no exclusivamente religiosas ya que también se incluyeron cantos de quintos, como los que abrieron el recital, o canciones cómicas como Calle de San Francisco. La primera a ritmo de bulerías y la segunda con un compás ternario. Estas canciones las interpreta el coro al completo. En las nuevas composiciones, sin embargo, el solista contrasta con el grupo, a ritmo de tangos o fandangos, introduciendo giros, melismas y otros recursos para el lucimiento personal. Será la labor del tiempo pero el repertorio tradicional es más ingenioso, menos edulcorado. No obstante, los nuevos sones fueron mayoritarios en la propuesta de anoche. De hecho cuanto más popular se hace este tipo de espectáculos menos canciones enumerativas, de pique, romances, etc. de los que se alimentaba en el pasado, se escuchan.
La cosa acabó con un largo fin de fiesta donde todos los cantaores se lucieron y se pegaron su pataíta. Pudimos disfrutar asimismo del baile flamenco tradicional de mujer en los cuerpos de las tías Curra y Yoya. En esta danza no existe el zapateado ni los golpes contra el suelo. Todo es intención, actitud, gesto, brazos, hombros, caderas. Casi nada que ver con el baile flamenco de hoy.
El grupo está formado por jóvenes intérpretes representantes de las casas cantaoras de Santiago: destacó la potencia de Felipa la del Moreno, de los Terremoto y Moneo y el buen gusto y hermoso timbre de Lela Soto, de la familia Sordera. El contrapunto a esta juventud, la experiencia, la pusieron las mencionadas tías y El Maleno a la zambomba.
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