Para los amantes del suspense

Crítica de Teatro

Rosalía Gómez

04 de febrero 2017 - 02:37

La ficha

*** 'Idiota'. Autor: Jordi Casanovas. Dirección: Israel Elejalde. Intérpretes: Gonzalo de Castro y Elisabet Gelabert. Escenografía: Eduardo Moreno. Iluminación: Juanjo Llorens. Vestuario: Ana López. Ilustraciones: Lisa Cuomo. Música original: Arnau Vilà. Lugar: Teatro Central. Fecha: Viernes, 3 de febrero. Aforo: Casi lleno.

Con menos de 40 años, Jordi Casanovas tiene escritas más de treinta obras, y no pocas distinguidas con diferentes premios. No es de extrañar por tanto que Idiota sea un texto muy bien escrito, no sólo capaz de mantener el interés del espectador sino de provocar un crescendo dramático que casi le hace temer un trágico final para lo que empezó con tintes de comedia.

La historia del hombre -o mujer- que, ya por un puesto, ya por dinero (como aquí), se somete a una misteriosa prueba orquestada por un caprichoso, invisible y tal vez cruel Gran Hermano, no es nada original. Los sofisticados experimentos llevados a cabo tanto por científicos como por empresarios para manipular a la población han sido objeto de varias películas y piezas teatrales (El método es un buen ejemplo). El tema parece despertar un gran interés en el público actual, pero para que funcione necesita buenos actores y una factura impecable. Cosas que confluyen sin duda en Idiota. Gonzalo de Castro dibuja un pobre hombre tan creíble que por sí solo es capaz de convertir en una pesadilla lo que, de otro modo, quedaría en un simple alarde de ingenio, con enigmas a lo Turandot. La escenografía es absolutamente funcional y la dirección del actor y ahora director Israel Elejalde, acertada y equilibrada.

Encerrada todo el tiempo en una habitación, la pareja protagonista consigue no perder el ritmo jamás, ayudada por unas cuantas filmaciones que aportan elementos nuevos a la intriga y desplazan la narración al más puro estilo del trhiller novelístico.

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