José Luis Pastor | Crítica La honestidad de los pioneros

José Luis Pastor, este sábado en el Espacio Santa Clara.

José Luis Pastor, este sábado en el Espacio Santa Clara. / Femás

La visita de José Luis Pastor se ha convertido en una tradición (intermitente) del Femás, y bueno es que así sea. El músico de Aracena nos trae música de un periodo algo descuidado últimamente, el Medievo, y encarna la honestidad y actitud didáctica de los pioneros de la música antigua: lejos de las recientes fusiones y confusiones, Pastor se ciñe al estilo e investiga en reproducciones estrictas de instrumentos de la época, sin entorchados ni otros artificios posteriores en sus cuerdas (aunque produzcan una afinación más imprecisa o un sonido más apagado en los graves); además contextualiza con explicaciones su música, algo que agradece el espectador.

En un marco evocador y apropiadísimo (incluso los pájaros lo acompañaron), este sábado exploró un repertorio de danzas bien conocidas para el aficionado a la música medieval, como Kalenda Maia o Tre fontane, a las que sumó veloces disminuciones improvisatorias de cosecha propia, siempre ágil con el plectro y la mano izquierda. Nítido en el fraseo y efectista en los finales, extrajo bellos timbres de su variado instrumentario, y en particular de una sugerente vihuela de péñola.

Tags

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios