La maestría de Alonso Lobo, cuatro siglos después
El Femás celebra hoy el IV centenario de la muerte del compositor con un concierto en el coro de la Catedral
Hacia 1565 terminó el escultor Juan Bautista Vázquez un espléndido y monumental facistol para el coro de la catedral hispalense. En dicho mueble se pueden contemplar dos medallones con relieves en bronce que representan a los cantores y a los ministriles de la capilla musical de la sede sevillana, en la disposición apretada, reunidos alrededor de los libros de coro, que habitualmente adoptaban los músicos y cantores. Uno de los niños cantores allí representados bien podría ser Alonso Lobo de Borja, que por aquella fecha tendría unos diez años de edad. Había nacido en Osuna y se formó musicalmente como seise en Sevilla a las órdenes de Francisco Guerrero o incluso con el predecesor de éste, el famoso Pedro Fernández. Con el cambio de voz retornó a Osuna y en su universidad se licenció y en ella ocupó diversos cargos académicos.
En agosto de 1591 el cabildo catedralicio sevillano lo llamó para asistir a Guerrero, ya achacoso, como maestro de los seises, una de las tareas más engorrosas para los maestros de capilla. En noviembre del mismo año se le encargó la dirección de los oficios musicales mientras durase la enfermedad de Guerrero. Su fama y maestría le valieron dos años más tarde alzarse con el prestigioso cargo de maestro de capilla de la catedral de Toledo. A los once años volvió a ser reclamado por la sede hispalense, que le ofreció sin oposición la dirección musical de la capilla, a cuyo cargo estuvo hasta su fallecimiento el 5 de abril de 1617.
Y hoy, cuatro siglos exactos después, sonará su música en el mismo coro catedralicio que le vio crecer y brillar hasta convertirse en una de las autoridades musicales más admiradas y respetadas de toda la Monarquía Hispánica. El Festival de Música Antigua de Sevilla (Femás) ofrecerá a las 21:00 un concierto a cargo del conjunto coral Bach Accademia, que ofrece un programa constituido por la misa Maria Magdalenae, precedida del motete homónimo de Francisco Guerrero, a quien Lobo presta homenaje en su composición. Intercalados en la misa sonarán también tres de los cinco himnos a los santos de Sevilla compuestos por Lobo y cuya edición moderna fue ayer presentada en la Colección Euterpe por sus responsables musicológicos, Herminio González e Israel Sánchez.
Se trata del segundo volumen de esta colección auspiciada por el Femás y en él se recogen también himnos de otros maestros de la capilla sevillana, desde el siglo XVII al XIX, con nombres como Rabassa o Eslava entre ellos. González señaló en la presentación la especial relevancia sevillana de este Himnario polifónico destinado a los santos de la Catedral de Sevilla, al tratarse de obras compuestas en honor de nombres tan ligados a la ciudad como San Fernando o San Isidoro.
El programa del concierto de esta noche, que dirigirá Nacho Rodríguez, se completa con un motete de Cristóbal de Morales, maestro de Guerrero en Sevilla, y con la obra más conocida de Alonso lobo, el motete Versa est in luctum, compuesta para aquellas suntuosas exequias de Felipe II que hicieran exclamar a Cervantes aquello de "¡Voto a Dios que me espanta esta grandeza!" y que tan bien se podría aplicar a la majestuosa música de Alonso Lobo.
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