Yo, que soy un payaso
¡Entregamos! | Crítica de teatro
La ficha
***** ‘¡Entregamos!’ 16 escalones Producciones. Autor: Manu Sánchez. Dirección: Fernando Fabiani. Intérprete: Manu Sánchez. Iluminación y audiovisuales: Sergio Collantes. Escenografía: Jesús Sánchez. Espacio sonoro: Juan Guerrero. Producción ejecutiva: Rafael López. Dirección de producción: Marina Rodríguez. Comunicación: Leticia Moreno. Fecha: Sábado, 10 de enero de 2026. Lugar: Cartuja Center Cite, Auditorio. Aforo: Completo (2.000 localidades)
Si el buen hacer de un cómico se mide en las carcajadas que provoca en su público, Manu Sánchez, cosechó anoche, en un Auditorio del Cartuja Center Cite lleno hasta la bandera, el mejor de los éxitos. Hizo de oficiante de una ceremonia pagana con la que embelesó a un público entregado, converso y entusiasta.
Creador de un estilo propio en el que solo compite consigo mismo, su espectáculo ¡Entregamos!, es un ejercicio de autoficción en el que nos narra, de manera honesta, el cáncer que le fue diagnosticado el 19 de abril de 2023 y su posterior vivencia como enfermo y, finalmente, y esperemos que para siempre, la superación del mismo.
Reconocido, por muchos, como el mejor cómico de Andalucía, en su nueva producción, escrita e interpretada por él mismo y dirigida por Fernando Fabiani, que también es uno de sus doctores de cabecera, Sánchez huye de cualquier eufemismo que endulce la enfermedad que ha padecido y nos invita a seguir su periplo vital entre risas y carcajadas haciendo gala de lo que le ha hecho famoso, un innegable poderío en el uso del lenguaje, una búsqueda constante en el juego de palabras y una incontestable facilidad para realizar un humor aparentemente blanco pero que no huye de posicionamientos políticos como su acendrado andalucismo, sus mordaces críticas a la monarquía de los borbones reinantes en nuestro país o la defensa, denodada, de una sanidad pública, necesaria y de la que se siente orgulloso así como la defensa del acento andaluz y un posicionamiento claro contra las políticas de ultra derecha.
Él prefiere autodenominarse ‘payaso’ huyendo de la palabra, más admitida de ‘clown’, para consagrarse en la tradición histórica y española del bufón que dice las verdades contra el poder.
El título ¡Entregamos! hace referencia a ese momento en el que estamos haciendo un examen y el profesor dice, ‘se acabó el tiempo, ¡entregad los exámenes! Y uno, como le ocurrió a él al conocer el estado de su enfermedad, se da cuenta de que aún le faltan muchas preguntas por contestar en ese examen que es la propia vida.
Con un escenario creado por Jesús Sánchez e iluminado por Sergio Collantes que también crea el audiovisual de las catrinas, la muerte, la huesuda, la parca o doña muerte que van apareciendo durante el espectáculo cuando, precisamente, el protagonista recibe las llamadas de la flaca de la que se ríe y con la que habla de igual a igual y el espacio sonoro Juan Guerrero. Completan el equipo la producción ejecutiva de Rafael Lópezy la dirección de producción de Marina Rodríguez.
La obra, llena de sensibilidad es un canto a la vida, un poema de amor profundo por su familia, su mujer y sus hijos, sus amistades que han estado cerca de Sánchez y una invitación a vivir sin miedos, sin ataduras y plenamente.
Recupera alguno de sus sketches que ha hecho famosos en sus anteriores espectáculos como el de la desintegración de España otorgando las independencias a aquellas comunidades que la solicitan hasta que el estado español se queda reducido a la región de Andalucía, única forma, figurada, en la que Manu Sánchez se convertiría en un referente de la creación artística de nuestro país.
No olvida a sus padres, con un innumerable volumen de anécdotas de los comportamientos protectores de la madre y que hicieron las delicias del público.
El periplo de la enfermedad es desglosado con todo lujo de detalles sin caer, en ningún momento en la autocomplacencia ni la autoconmiseración, al contrario todas las anécdotas que narra están bañadas por el humor más entrañable y, a veces, gamberro.
Manu Sánchez es una fuerza de la naturaleza que mantiene, desde su empresa 16 Escalones, un compromiso con Andalucía que lo hace imprescindible. Su verborrea infatigable y aguda nos habla de aquellos dictadores que tuvieron orquiectomía, de los abusos de Trump, del avance de los chinos, de una Nueva York que usa su quinta avenida para celebrar una Magna y hasta tiene tiempo de revivir una divertida escena en un Spa con masajes en la isla de Malta.
El espectáculo, como todos los suyos, es un río que se desborda inundando el patio de butacas que aplaude y ríe a carcajadas la imaginación desbordante y andaluza de Manu Sánchez. No es un testamento, es una reivindicación de lo único que tenemos, la propia vida, el amor de los que nos acompañan y la fuerza que le dan sus propios hijos.
Larga vida al rey de los payasos.
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