Descubriendo a la gran Lesley Manville; un amable e inteligente regalo de Navidad

El viaje a París de la señora Harris | Crítica

Lesley Manville, en 'El viaje a París de la señora Harris'.
Lesley Manville, en 'El viaje a París de la señora Harris'. / D. S.

La ficha

***** 'El viaje a París de la señora Harris'. Comedia, Reino Unido, 2022, 116 min. Dirección: Anthony Fabian. Guion: Carroll Cartwright, Anthony Fabian, Olivia Hetreed, Keith Thompson, basada en la novela de Paul Gallico. Música: Rael Jones.

Fotografía: Felix Wiedemann. Intérpretes: Lesley Manville, Jason Isaacs, Anna Chancellor, Isabelle Huppert, Alba Baptista, Rose Williams, Lucas Bravo, Lambert Wilson, Christian McKay, Roxane Duran, Ellen Thomas, Guilaine Londez, Delroy Atkinson.

Esta amable e inteligente comedia tiene, además de estas virtudes, otras dos. Una es recuperar a un escritor en su día popularísimo, Paul Gallico (1897-1976), que de cronista deportivo pasó a escritor de cuentos (su primer éxito fue El ganso de nieve) y posteriormente a novelista dotado del don del best-seller y adornado por la modestia y el sentido del humor: "No soy un literato. Solo me gusta contar historias y todos mis libros lo hacen. Si hubiera vivido hace miles de años iría a una cueva y diría: ¿Puedo entrar? Tengo hambre. Me gustaría cenar. A cambio, te contaré una historia: Érase una vez dos simios…”. Las historias que contaba tuvieron tanto éxito que muchas de ellas se convirtieron en películas interpretadas por las más grandes estrellas: Cásate conmigo… si puedes (con Cary Grant y Joan Bennet), El orgullo de los Yankees (con Gary Cooper y Teresa Wrigth), El reloj (con Judy Garland y Robert Walker), Lili (con Leslie Caron y Mel Ferrer), Amarga victoria (con Richard Burton y Curd Jurgens), Loco por el circo (con Danny Kaye) o -si no recuerdan las anteriores, seguro que esta sí- La aventura del Poseidón.

Con Gallico esta película recupera a su más popular personaje, la señora Harris, una intrépida asistenta doméstica, presentada en 1958 en Flores para la señora Harris (en la que esta película se inspira) con tal éxito que la convirtió en protagonista de una serie: La señora Harris en Nueva York, La señora Harris miembro del Parlamento y La señora Harris va a Moscú. Son una original mezcla entre la aventura, el cuento de hadas moderno de una cenicienta que lucha por sus sueños (o por cumplir los de los demás y a su manera hacer justicia) y la novela costumbrista con su carga de ironía social al retratar la clase alta desde el punto de una empleada doméstica (la primera novela de la señora Harris estaba dedicada "con cariño a las valientes e indispensables señoras de la limpieza que año tras año adecentan las Islas Británicas”). El personaje fue llevado a la televisión en dos miniseries basadas en Flores para la señora Harris y La señora Harris va a Moscú (1982 y 1987) y en el telefilme La señora Harris va a París (1992), interpretando a la protagonista en las primeras la actriz alemana Inge Meysel y en el segundo la recientemente fallecida Angela Lansbury.

Tras este mérito primero de rescatar a Gallico y su señora Harris, el segundo de esta película es dar por fin un papel protagonista en cine a la gran y veterana actriz teatral inglesa Lesley Manville tras una larga carrera como secundaria de lujo en series televisivas y, en cine, sobre todo a las órdenes de Mike Leigh -su gran admirador y valedor- en Grandes ambiciones (1988), Secretos y mentiras (1996), Topsy-Turvy (1999), Todo o nada (2002), El secreto de Vera Drake (2004), Another Year (2010) y Mr. Turner (2014). Y seguro que la recuerdan como la princesa Margarita en The Crown.

La unión de talento y amabilidad, bondad y belleza, tan infrecuente hoy, es de agradecer

Ya les dije que a estos dos méritos se unen la inteligencia y amabilidad de la película. La dirige Anthony Fabian, un realizador más dedicado al documental televisivo, sobre todo de tema musical (con la colaboración muchas veces de su pareja, el gran musicólogo, director y clavecinista ya fallecido Christopher Hogwood, figura clave en la recuperación historicista de la música barroca al frente del Early Music Consort of London y la Academy of Ancient Music) que al cine, al que ha dado pocas pero interesantes obras: Skin (2008), Más allá de las palabras (2013) y ahora esta pequeña joya que nadie debería perderse.

La señora Harris es una voluntariosa y optimista viuda de guerra toda corazón que en los años 50 se gana la vida como señora de la limpieza en casas de clase alta. Fascinada por el vestido de Dior de su señora, decide que también tiene derecho a uno. Y lucha por conseguirlo hasta lograr pisar el paraíso de la Casa Dior parisina (casualidades de la vida: Lesley Manville trabajó en la película de P. T. Anderson sobre el mundo de la moda El hilo invisible). Acompañan a la grandísima Manville, corazón de la película, Isabelle Huppert (soberbia en un papel de siesa y antipática cortado a su medida), Jason Isaacs, Lambert Wilson y Anna Chancellor.

Un cuento de hadas, sí. Una Cenicienta de los años 50, también. Con su pizca de crítica social suavizada por una estupenda ironía británica. Un elegantísimo diseño de producción de la gran Luciana Arrighi (Regreso a Howards End, Lo que queda del día, Sentido y sensibilidad). Una dirección fotográfica de Felix Wiedeman capaz de recrear la luz de las películas de los años 50. Una elegante banda sonora de Rael Jones rebosante de temas british light music y de jazz suave. No se puede pedir más. La unión de amabilidad e inteligencia, de ligereza y talento, de belleza y bondad, tan infrecuente hoy en el cine, es muy de agradecer. Regálensela estas Navidades.

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