El teatro infantil brilla en Palma del Río

Las salas se llenan con obras tan cautivadoras como 'Olalla o la princesa piano-forte'

Un instante de 'Olalla o la princesa piano-forte'.
Un instante de 'Olalla o la princesa piano-forte'.
Javier Paisano / Palma Del Río

06 de julio 2012 - 05:00

Las mañanas de la Feria de Teatro en el Sur son para los niños y a tenor de lo que estamos viendo en Palma del Río presentan un nivel, en ocasiones, superior al teatro dedicado a los adultos. Es el caso de la obra Afuera es un lugar de la compañía granadina Arena en los bolsillos. Cuenta con la experiencia inestimable de la directora Rosa Díaz, Premio Nacional de teatro para la juventud y la infancia 2011. "Maravilloso", "fantástico", "genial", "precioso" eran algunos de los adjetivos con los que especialistas y público resumían la actuación de Fco Javier Martín e Iker Pérez quien, a su vez, se ocupa de la acertadísima escenografía.

Rosa Díaz repite dirección con Vaivén Circo. Do not disturb (No molestar) es la apuesta de estos granadinos que lograron la unanimidad del público al celebrar el esfuerzo de sus componentes: Miguel Moreno, Chema Martín, Raquel Pretel y Darío Dumont.

Con dirección de Antonio Campos la sevillana Gema Rancaño se las apaña para, ella sola, desdoblarse en todos los personajes de un cuento musical, Olalla o la princesa piano-forte, en el que la música (los títeres confeccionados por Tomás Pombero son instrumentos) es el hilo conductor. La música original es de Alejandro Rojas Marcos e Ignacio Guarrochena.

Y seguimos con el teatro familiar. Los granadinos de La Maquiné presentaron el, por ahora, más estético de los montajes, El bosque de Grimm, de Joaquín Casanova y Elisa Ramos, con música de Ravel. Teatro mudo repleto de imágenes sugerentes influenciadas por las artes plásticas que recorrían en esencia los cuentos de Pulgarcito, Blancanieves o Caperucita Roja.

Producciones Imperdibles (Sevilla) y su Escenoteca capitaneada por la excelente cuenta cuentos Pepa Muriel han traído a la Feria Cuentos para soñar despiertos, cuatro relatos que los niños reciben acostaditos en unas camitas.

El teatro y la danza para adultos fue más desigual. La compañía Perros en danza presentó Oye, Yoe. Síndrome de ausencia con dirección de Belén Lario, última propuesta del estupendo bailarín Manuel Cañadas que provocó división de opiniones. Un trabajo duro, poco agradecido y demasiado hermético que dejó muchos cabos sueltos.

El éxito de público estaba asegurado en la segunda jornada de la Feria. Cineclown 3D de los payasos Síndrome Clown había conseguido vender días antes todo el aforo del Teatro Coliseo, el más grande de Palma del Río y que cuenta con más de 750 localidades.

La noche del martes todavía nos dejó un par de sorpresas agradables. Dos compañías sevillanas ofrecieron sus espectáculos de calle. Varuma presentó una apuesta muy esteticista que sorprende al espectador por su originalidad. Con una escenografía basada en la obra escultórica de Richard Serra y la dirección de Jorge Barroso los bailarines Maria J. Villar y Juan Melchor seducen a los selectos espectadores, 22 por sesión, en un juego Sólo para tus ojos.

La Calabaza Danza presentó lo más fresco del día, La postal, una idea de Sandra Bonilla con la dirección del también actor José Chaves y que narra, con humor y mucho desparpajo, los encuentros de una pareja que bailan inspirados en las postales de los sitios por donde han viajado. Gracias a su capacidad para conectar con el espectador y al buen baile de Sandra Bonilla y Pedro Navarro, La postal se convirtió en la sorpresa inesperada de la segunda jornada de la Feria del teatro en el Sur.

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