carolina alarcón y julio criado. galeristas

"Los frutos de este trabajo se recogen mucho después de realizar el esfuerzo"

  • Desde su sala del Arenal, estos historiadores comprometidos con la educación visual del público ofrecen ahora la primera muestra en España de los finlandeses Juuso Noronkoski y Mikko Rikala

Carolina Alarcón y Julio Criado en la planta baja de la galería, en el número 9 de la calle Velarde. Carolina Alarcón y Julio Criado en la planta baja de la galería, en el número 9 de la calle Velarde.

Carolina Alarcón y Julio Criado en la planta baja de la galería, en el número 9 de la calle Velarde. / josé ángel garcía

Alarcón Criado es una de las galerías más dinámicas de Sevilla. Su presencia en las ferias y citas internacionales que dictan lo que veremos en los próximos años -Art Basel, Bienales de Venecia y Lyon, Documenta, ARCO y un largo etcétera- crece de la mano de una cartera de artistas representados y clientes que abarcan diversas nacionalidades y culturas. Parece una proeza que hayan conseguido hacerse relevantes en una ciudad tan poco permeable al arte conceptual y la instalación -hablamos de la Sevilla oficial, porque la aportación de la escena real a las vanguardias nunca se detuvo, con figuras totémicas como Luis Gordillo- y convertido su sala del barrio del Arenal en una referencia de calidad y audacia. Julio Criado y Carolina Alarcón, ella ahora también la presidenta de la Asociación de Galerías de Arte de Sevilla (AGAS), cierran temporada con la primera exposición en España de Juuso Noronkoski y Mikko Rikala, iconos de la Escuela de Helsinki.

-François Bucher, MP&MP Rosado, Alejandra Laviada, Simón Zabel, Dénes Farkas... ¿Qué rasgos comparten los artistas que representáis? ¿Qué sello propio tiene Alarcón Criado?

-Al margen de disciplinas, generación o nacionalidad, la galería se ha ido definiendo por artistas que trabajan en base a proyectos. Nos interesan los autores que conciben la práctica artística como una investigación, fruto de la cual surgen trabajos multidisciplinares. Sí nos planteamos que no se trate de acciones puntuales, sino de desarrollar en el tiempo unos objetivos comunes. La mayoría de las veces los frutos en este trabajo se recogen mucho tiempo después de haber realizado el esfuerzo.

-¿Cuál es vuestra dinámica de trabajo en un contexto trastocado por el comercio digital y las redes sociales?

-Hoy día las galerías deben ser una plataforma para canalizar las ideas y proyectos que los artistas desarrollan. En este sentido la galería no es sólo el espacio físico donde se programa, sino todas las acciones que emprendemos para la puesta en valor del trabajo de los artistas, facilitando su comprensión y entendimiento por parte del público y promoviendo su visibilidad en el espectro geográfico más amplio posible. Entendemos que son acciones que trascienden lo meramente comercial y que implican un esfuerzo tremendo por parte de la galería. Por eso consideramos vital que la galería tenga, además de una programación expositiva, una presencia en ferias nacionales e internacionales, que los contenidos que aparecen en redes sociales e internet estén actualizados, sean amplios y rigurosos; que demos a conocer el trabajo de los artistas entre comisarios, instituciones, etc. Entendemos la profesión dentro de la mediación cultural, donde por cierto creemos que hay mucho trabajo por hacer en nuestro contexto. Sin embargo una galería debe trabajar también para lograr que los artistas puedan vivir de lo que hacen como artistas, y esto principalmente se logra con la venta de obras. Es un aspecto que no podemos descuidar porque es lo que mantiene a flote toda la estructura, pero la mayor parte del tiempo la galería está trabajando en gestiones que están al margen de la pura venta, y que más bien están centradas en la difusión y puesta en valor del trabajo de los autores.

-Habéis defendido públicamente que Sevilla debería reforzar más los lazos con Hispanoamérica y propiciar residencias de artistas de ambas orillas. ¿De qué modo?

-Se trataría de aunar dos realidades identitarias que la ciudad tiene: la primera que Sevilla ha sido, durante siglos, un centro de producción artística de tremenda importancia. Incluso en la actualidad existe una destacada nómina de artistas que mantienen estudio en la ciudad, por lo que hay que potenciar esa realidad con "espacios de procesos" para albergar estudios y residencias artísticas. Nos gustaría resaltar que actualmente en la ciudad (casi podríamos hacerlo extensivo a toda Andalucía, con la salvedad de proyectos como DMencia, La Térmica, o el recientemente inaugurado C3A, entre otros) no existe ni un solo proyecto que funcione como residencia de artistas. En el otro polo existen actualmente focos como Marsella, que tienen una estructura de residencias artísticas tan fuerte que convierte la ciudad en una especie de comunidad flotante en permanente ebullición. La segunda realidad es la fuerte vinculación que Sevilla ha tenido con América en el pasado, y el momento artístico tan importante que Latinoamérica está teniendo a nivel internacional. Si promovemos este proyecto es porque a muchos artistas y comisarios les resulta muy estimulante vincularse con la ciudad. Creemos que fomentar el intercambio de artistas, comisarios e investigadores de ambas orillas supondría un modo de enriquecer la escena local, darla a conocer a nivel internacional y favorecer que la ciudad se reconozca en el proyecto.

-El respaldo institucional al arte contemporáneo en Sevilla sigue siendo débil si lo comparamos con Málaga, Bilbao o Valencia. ¿Qué pilares faltan para que se creen estructuras estables que apoyen la creación actual?

-Tenemos muy claro que un proyecto de residencia artística de las características citadas debería contar con la implicación de todas las instituciones públicas, con el respaldo de organizaciones privadas y con el apoyo de toda la sociedad. Es la única manera de que sea una estructura duradera y no dependiente de las coyunturas y las oscilaciones de las políticas culturales.

-¿Por qué surgió la Asociación de Galerías de Arte de Sevilla (AGAS), que representa ya a casi una decena de salas?

-La asociación ha surgido para defender a un sector que está viviendo un importante retroceso en los últimos años. Las galerías nos unimos para reivindicar el trabajo que realizamos como mediadores culturales ante las instituciones públicas. Desde que nos hemos organizado hemos empezado a tener una mayor fluidez comunicativa con el Ayuntamiento de Sevilla. Ahora desde AGAS acabamos de firmar un convenio de colaboración con el Centro de Estudios Universitarios Cardenal Spínola CEU para poner en marcha un proyecto de acompañamiento cultural para niños en galerías de arte.

-¿Qué demandas consideráis que deberían ser atendidas de modo prioritario por la administración autonómica?

-Necesitamos que desde la Junta de Andalucía se conozca la realidad y el contexto con el que nos enfrentamos además de reivindicar un apoyo que es inexistente. Lo que esperamos de la administración es que sea sensible no sólo con las galerías en particular, sino con el sector de profesionales que estamos trabajando hoy día para el arte (artistas, comisarios, críticos, coleccionistas, museos, etc.) Andalucía necesita la prometida ley de mecenazgo, una equiparación del IVA cultural para el arte, un Pacto Andaluz por la Cultura, unas líneas de apoyo a las galerías como las que existen en el resto de comunidades autónomas...

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