¡Oh, Fabio!
Luis Sánchez-Moliní
Hotel España
CUESTIÓN asaz complicada resulta dar con el fiel de esta balanza con el agravante de la nocturnidad, que ya se sabe en qué medida confunde la noche. La Alfalfa y aledaños como Campo de Agramante en el que todos pierden. Difícil resulta compatibilizar el sagrado derecho al descanso con la rentabilidad mercantil de industriales del bebercio incapaces de colocarle un policía a cada cliente. No queda otra que posicionarse al lado de los sufridos vecinos que no tienen por qué aguantar los ruidos, las incomodidades y la suciedad que suelen conllevar jolgorios de susodicho tipo. También hay que comprender los esfuerzos por sobrevivir de los taberneros, incluso la actitud de esa policía que ha de combatir la salida de tono de un personal ciertamente perjudicado. Antaño fue la Gavidia, luego el Arenal y seguidamente la Alfalfa para cuestión muy complicada.
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