desde mi córner

Luis Carlos Peris

Debutar contra Italia crea dudas

El hecho de que en partido oficial nos hayan ganado casi siempre siembra de temores la aparición de España

MUSSOLINI, Meazza, Vallana, Vialli, Tassotti, Roberto Baggio, Pagliuca o Julio Salinas son nombres que están de pleno derecho en la leyenda negra de nuestros duelos con Italia. Siempre se cruzaba Italia en nuestro camino y casi siempre para mal. Entre la alargada mano del Duce, el infortunio del gol de Vallana en propia meta o el cabezazo de Tassotti a Luis Enrique en combinación funesta con el error de Salinas ante Pagliuca, el maleficio no parecía tener fin hasta aquel 22 de junio de hace cuatro años en que Fábregas batía a Buffon desde los once dramáticos metros de tan grata noche vienesa.

Pero todo es agua que pasó y que no puede mover molino alguno. La verdad de la vida se juega esta tarde a partir de las seis en Gdansk. Nuevamente, la squadra azzurra, esa tropa que tantas veces saboteó nuestro camino, esperará al otro lado del campo. Dicen que lo verdaderamente importante en torneos tan a cara o cruz como Eurocopas o Mundiales es no perder en el debut. Sólo España campeonó tras haber caído en la apertura y fue en Sudáfrica con Suiza, pero eso no dice gran cosa. Hoy no cabe la derrota y lo cierto es que muy pocos creen en un tropiezo español, pero sabido es que el obstáculo de turno se llama Italia y eso imprime carácter y mete recelo.

Esta tarde, en pleno corazón de la crisis y la madre que la parió, el país establecerá una tregua para meterse de lleno en el partido. ¿Qué hará Del Bosque con la alineación? ¿Jugará España con ariete auténtico o falso? He ahí la cuestión, mejor dicho, una de las cuestiones secundarias, ya que la primera, la única, la indiscutible cuestión prioritaria es la de ganarle a los transalpinos, gente a la que sólo derrotamos en partido oficial cuando la Olimpiada de Amberes, prehistoria total, y hace cuatro años en los penaltis. O sea, que por considerable que sea nuestra condición de favorito, lo de la piel del oso y su hipotética venta cobra una vigencia indudable. Suerte y al toro.

Tags

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios