7ª Sección

Enrique / Gutiérrez / Carrasquilla

Gestión del patrimonio

SE pueden contar con los dedos de una mano y a veces sobran. Es raro el cargo público que permanece en el mismo puesto durante varias legislaturas. Los hay que se pasan de la administración a las empresas públicas, con mejores sueldos, haciendo lo mismo y eternizándose en el cargo. Cuando esto ocurre se produce desgana, apatía y falta de interés por el trabajo. La sangre, como en las razas, hay que refrescarla, porque la genética a veces puede jugar malas pasadas.

Nuestro patrimonio necesita sangre nueva en la gestión. Tenemos magníficos profesionales en toda Andalucía que trabajan en el sector público y sobre todo en el privado, invirtiendo su capital en modernizar y levantar sus pequeñas empresas, ofreciendo un servicio que a veces la administración es incapaz de gestionar.

Nubla la vista la "alta tecnología" y las "megainstalaciones" poco funcionales que sólo sirven de escaparate para impresionar al personal. Contratan mano de obra barata, o incluso gratis, con las famosas estancias de colaboración.

Tenemos un patrimonio inmenso, que aporta beneficios, entre ello las hermandades y cofradías, y por lo tanto tenemos que cuidarlo, potenciarlo y ponerlo en valor. Las instituciones con "alta tecnología" y "megainstalaciones" tienen la labor de garantizar la formación científica, académica y profesional, tutelando grandes proyectos integrales y no interviniendo en piezas individuales, algunas de dudosa calidad artística, que sólo benefician a un sector muy limitado.

Consejería, dirección general de Bienes Culturales, delegaciones provinciales y el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), como agencia pública empresarial... Numerosos organismos dedicados al patrimonio y pocos resultados. Una administración paralela que dedica los fondos públicos a pagar muchas nóminas de un personal inactivo.

Tags

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios