Crónica personal

Pilar / Cernuda /

Mato estuvo en el debate

28 de noviembre 2014 - 01:00

ESTUVO Ana Mato en el debate sobre la corrupción, aunque su escaño aparecía vacío. La ministra dimisionaria fue el personaje más nombrado, y se comprende que el día anterior Rajoy y ella llegaran a un acuerdo sobre su dimisión porque si la pusieron de vuelta y media sin ser ya ministra, si hubiera estado físicamente presente probablemente Rajoy ni siquiera habría tenido oportunidad de presentar su lista de propuestas para luchar contra la corrupción: la bancada de la oposición le habría interrumpido a gritos.

Rajoy no ha demostrado hasta ahora la energía suficiente para tomar decisiones drásticas e inmediatas, pero hay que decir en su favor que su intervención de ayer ha estado a la altura de lo que se esperaba de él: pidió perdón, se puso del lado de los ciudadanos indignados por tanta corrupción cuando ellos soportaban una crisis tan dura, propuso un pacto amplio y negociado con la oposición para detener esa lacra, e insistió en que la clase política no es corrupta en términos generales, aunque los casos de corrupción contaminan a todos cuanto se dedican a la cosa pública.

Sus medidas, o al menos gran parte de ellas, son las que demanda la sociedad. De hecho, varias han sido propuestas por los socialistas en los meses últimos, por lo que no se comprendería que Pedro Sánchez no aceptara siquiera negociarlas, como ha dicho. Ojalá no sea más que un "calentón" y autorice las conversaciones entre su gente y la gente del PP, porque hace falta meter mano a los corruptos, incrementar los mecanismos de control y de transparencia y ser implacables con quienes cometen un delito.

Pedro Sánchez fue muy duro con Rajoy e hizo bien, porque en el PP ha habido casos clamorosos de corrupción a los que no se ha dado respuesta diligente. Pero también ha habido casos graves en el PSOE. Por tanto, tras arremeter contra Rajoy y el PP, que es lo que le corresponde, haría bien en expresar después su disposición a elaborar leyes y normas que erradiquen de una vez situaciones que llenan de vergüenza a todos los españoles. Una buena oposición pasa también por arrimar el hombro con el Gobierno cuando toma medidas efectivas para tratar de solucionar un problema. Y algunas de las medidas anunciadas son de necesidad urgente.

Sánchez además tenía problemas en casa: el ex ministro Valeriano Gómez anunciaba que abandonaba el escaño. Y es que, mal que le pese a Sánchez, algunos veteranos de su partido no las tienen todas consigo.

stats