Visto y Oído

francisco / andrés / gallardo

Repregunta

CON Pedro Sánchez se confirmó que eso de las intervenciones grabadas de la gente aporta bien poco a las entrevistas a los candidatos en La 1. Son preguntas empaquetadas y convencionales, las que podría hacer Ana Blanco, las que se incluirían en cualquier cuestionario. Preguntas certificadas, lanzadas al aire, y sin posibilidad de réplica. TVE quiere convertir sus encuentros de los lunes en algo vivo, que genere titulares, mostrando la patita y escondiéndola después, no se vaya alguien a enfadar. Entrevistas que bien podrían ocupar la franja de los desayunos porque son un contenido más y donde afortunadamente se ha dejado más suelta a la propia Ana Blanco, que puede incluso quejarse.

Los entrevistadores de la calle fueron los mismos que preguntaron el otro día al interesado de Rajoy, pero todo lo que no fuera una grada desde donde esos doce paisanos pudieran interrogar en vivo, a lo Tengo una pregunta para usted, todo se queda en un formato seco y ajeno al gran público. Entre bailar en El Hormiguero y sentarse en la nevera del plató de los Telediarios debería haber un término medio, donde están por ejemplo algunos de esos regalos con los que Évole sacude a la propia televisión.

Sánchez, vestido de Zapatero y de responsabilidad nacional, vino a ser una reiteración de lo que ya sabíamos de él. Lució el lazo naranja por el pluralismo en la corporación pública y Blanco le amonestó con terciopelo diciéndole que se estaba evadiendo. Terminó rematando de cabeza cuando le presentaron al final una galería de fotos. En TVE, en cuanto te descuidas, te convierten una entrevista en un masaje. Sánchez tuvo 2 millones de espectadores, menos que Rajoy, y los mismos en Andalucía: 412.000.

Tags

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios