La ciudad y los días

carlos / colón

Resnais en Sevilla

HASTA donde he podido averiguar Alain Resnais -el gran director francés recientemente fallecido- llegó por primera vez a las pantallas de Sevilla el sábado 26 de enero de 1963. Y les aseguro que no se pueden imaginar a qué pantalla lo hizo. Pero empecemos por el principio. Aquel sábado fue un día especialmente bueno para el cine, permítaseme la nostalgia: La gata negra en el Álvarez Quintero, Esplendor en la hierba en el Cervantes, El día más largo en el Coliseo, El hombre de Alcatraz en el Florida, Adiós a las armas en el Imperial, Rebelión a bordo en el Palacio Central o Vida privada en el Pathé (¡la modernidad: Louis Malle y la Bardot!). En los cines de reestreno la cosa tampoco estaba mal: Buenos días, tristeza en el Bécquer, Como un torrente en el Bosque, Vencedores o vencidos en el Emperador, El mundo perdido en el Felipe II, Tú a Boston y yo a California en el Nervión o La mujer marcada en el Victoria. Hay razones para la nostalgia, ¿verdad?

El movimiento cineclubístico crecía en Sevilla. Hasta para los curas. Aquel sábado se había organizado en el cine Los Remedios una proyección matinal para sacerdotes y religiosos de Los nuevos aristócratas, basada en una novela del entonces controvertido Michel de Saint-Pierre; y los jesuitas proyectaban en el Cine-Club Vida Misión de audaces. El Cine-Club Universitario presentaba Laura en el salón de actos de la vieja Universidad Literaria que tenía los días contados antes de ser derribada para alzar el mamarracho de la actual Facultad de Bellas Artes; el English Film Club proyectaba en sesión matinal en el Pathé La hora final en versión original; y el Cine-Club Gorca -germen del fundamental Club Gorca- daba a conocer a Alain Resnais en Sevilla proyectando su documental Toda la memoria del mundo… ¡En el salón de actos de la parroquia del Sagrario!

Cinco meses más tarde el Cine-Club de Filosofía y Letras proyectaba otro documental de Resnais, Gaugin, y por fin el 5 de julio de ese mismo 1963 su primer largometraje llegaba a la pantalla grande: El año pasado en Marienbad se estrenaba, no en un restringido cine-club, sino en el difunto teatro San Fernando de 3.000 localidades. La publicidad reflejaba muy bien el espíritu de los tiempos: "Cine innovador, cine difícil, cine atrevido, cine que obliga al espectador a ser un elemento activo… Gustará o no, pero hay que verla". O tempora…

Tags

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios