Notas al margen
David Fernández
Los europeos no sabemos ni qué decir
RIGUROSIDAD en los lugares más diversos y permisividad en la Alameda con ese personal que gusta de solazarse en plena calle. Solazarse es darse consuelo, placer, darse al esparcimiento y al alivio de los trabajos. Todo eso y, me imagino, mucho más significa solaz, pero resulta que no en todas partes goza de la misma comprensión,. Así como en la Alameda puede darse el solaz hasta bien veterana la madrugada y con el solaz en sus más variopintas acepciones, hay lugares donde se persigue de una forma feroz. Véase el tratamiento que se le da al Tremendo, ese magnífico abrevadero cruzcampista que se está convirtiendo en objeto de persecución inmisericorde por algún vecino que no soporta que la gente beba durante el día cerca de su casa. Dicen que uno de esos vecinos que protestan era cliente asiduo de dicho abrevadero antes de mudarse a sus inmediaciones. Cosas que pasan, que dicen que pasan...
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