la ciudad y los días

Carlos Colón

De demagogias, momias y hogueras

NUEVA forma de catalogar a los comunes mortales. Siempre ha habido estereotipos que han permitido clasificar a nuestros congéneres creando peñas, grupos, aficiones o facciones enfrentadas que otorgan a quienes se integran en ellas el abrigo de la manada y la fuerza del grupo. Las diferencias y límites en la dureza de los enfrentamientos los establece la naturaleza de aquello que sirve para definir a unos frente a otros: ser de derechas o de izquierdas (lo que no siempre depende de lo que se piense y aún menos de lo que se haga, sino de la pose que se adopte y las consignas que se sigan), aliadófilos o germanófilos, prosoviéticos o proyanquis, partidarios de Verdi o de Wagner -no crean que exagero: llegaron a liarse a mamporrazos en el Liceo que este año y el que viene celebrará sus bicentenarios-, de Joselito o de Belmonte, de Camus o de Sartre, de los Beatles o de los Rolling… Qué se yo cuantas cosas, asuntos serios unas veces y gustos o modas otras, han servido para clasificar, calificar, descalificar, saber de qué pie se cojea y obrar en consecuencia.

Hoy hay una forma fiable de saber de qué pie político -partidista más bien- cojea quien escribe o habla. Si refiriéndose al Gobierno de España se escribe o dice rescate a secas se cojea por la izquierda; y si se dice rescate limitado o bancario, por la derecha. Si una comunidad autónoma pide ser rescatada es que está gobernada por el partido opuesto a quien escribe o habla; si por el contrario lo que hace es recurrir al Fondo de Liquidez Autonómica, es que éste milita en el mismo partido que gobierna la autonomía o simpatiza con él. Hay casos extremos, como el de Andalucía, en el que según Susana Díaz no se trata de rescate y ni tan siquiera recurso al Fondo de Liquidez, sino de anticipo. Vale.

La mala política se degrada en partidismo y se pudre en demagogia. Éste es un momento de grandes problemas y pequeña política. Las momias con gorro de paja o gomina aprovechan el descrédito de los políticos para salir de sus sarcófagos y tirarse al ruedo nacional como espontáneos de la demagogia que se extiende como una plaga.

Dos ejemplos. Según Almudena Grandes, Rajoy está desmontando "uno por uno los derechos y libertades que cimentaron el espíritu de la Constitución de 1978". Un grupo de alumnos y profesores ha boicoteado la inauguración de curso de las universidades públicas madrileñas pidiendo en una pancarta: "Políticos a la hoguera. Espe no te vayas, muérete". Sánchez Gordillo y Conde. Rajoy devorando el espíritu de la Constitución. Universitarios pidiendo hogueras y deseando la muerte a quien ha superado un cáncer. Malos tiempos.

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