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La colmena

Magdalena Trillo

mtrillo@grupojoly.com

El ejemplo (anti) machista del trap

Las adolescentes 'traperas' están plantando cara a sus compañeros machistas ridiculizándolos y con ironía

Volvemos a patinar. Lo hacemos cuando distraemos la batalla por la igualdad con escaramuzas efectistas sin más recorrido que un puñado de titulares, un calentón en las redes y la salida de las cavernas de pretendidos prescriptores públicos que sólo huelen a alcanfor.

La Constitución española está escrita con corrección. No me gustan sus artículos machistas (la sucesión en la Corona, por ejemplo, al margen de que nos sintamos monárquicos o republicanos) pero tampoco los que nos provocan con su ingenuidad (del derecho a un empleo bien remunerado y una vivienda digna a la protección de la infancia o el blindaje de las pensiones de nuestros mayores). La RAE ya se pronunció hace cinco años con el informe Bosque y la reacción de ahora de "crear una comisión" y emitir otro dictamen pretendidamente "despolitizado" no es más que un atajo para destensar.

Aunque todos los frentes son importantes, debe ser responsabilidad de un Gobierno, en este caso de una vicepresidenta como Carmen Calvo con una competencia transversal en políticas de igualdad, medir los esfuerzos focalizando el cuándo, el dónde y el para qué. Sinceramente, no me desvela lo más mínimo que la Carta Magna no responda a un "lenguaje inclusivo" ni me preocupa que Pérez Reverte se rebele dejando su elitista sillón. Me entristece, sin embargo, que un historiador como García de Cortázar hable de "hembrismo" desde una institución con 46 hombres y 8 mujeres; no ha (han) entendido nada... Suelen decir en la RAE que los cambios llegan cuando lo dicta "la calle", no los políticos. Pues a la calle me remito -pensando en el fondo, no en el envoltorio- para constatar la enorme brecha que los separa.

Este fin de semana me han dado una lección magistral sobre el trap. Les confieso que, pese a todo lo que he leído y escuchado para poder evaluar un TFG, aún me costaría distinguir en Youtube una canción de trap de un tema de rap, hip hop o reggaetón. Es música subversiva, salvaje e irreverente. Políticamente incorrecta. "Un estilo de vida". Lo que escuchan nuestros adolescentes.

Las letras son terribles: incitación a las drogas, sexo, machismo, delincuencia, provocación… Pero nadie ha tenido que entrar a regular, reescribir ni castigar; las traperas se están haciendo un hueco ridiculizando a los machistas, tirando de ironía y contrarrestando con temas igual de salvajes. ¿Hembrismo? El movimiento feminista del #MeToo y el 8-M se está infiltrando en los sectores más rebeldes. Esto sí es un logro. Y, aunque parezca una paradoja, todo un ejemplo.

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