La ventana

Luis Carlos Peris

¿Por qué llora el dios de la lluvia?

24 de octubre 2013 - 01:00

LLORABA el dios de la lluvia y, aunque la luz ya la teníamos desde hace unos días, llegábamos a la conclusión de que el otoño había llegado definitivamente. Con esa luz matizada, incomparable, que arriba de la mano de las últimas calores sólo se echaba en falta el agua que cae del cielo. Y el agua llegó con la compañía de las furias eólicas para cumplir con el adecuado trámite de esa labor de limpieza que lleva a cabo la madre Naturaleza. Primero se remojan los inmuebles y después llega Eolo con sus tropas para derribar todo lo derribable. Y así fue cómo en ese día de Santa María Salomé, las iras de la Naturaleza se desataron como confirmación de que el otoño ya reina entre nosotros. Pero ¿era sólo la llegada real del otoño lo que justificaba la presencia de tanta furia desatada? No, es que coincidía con la puesta en libertad de una fiera y, claro, lloraba inconsolable el dios de la lluvia.

stats