Crónica Personal

Pilar / cernuda

Un país en marcha

UN país en marcha, dijo el Príncipe con doble sentido. La alta velocidad es un elemento de cohesión, dijo también don Felipe, y no le falta razón, la integración es más fácil cuando se viaja de un lado a otro, se conocen otras gentes y se cambian impresiones sobre sus preocupaciones.

La inauguración de la línea del AVE a Gerona ha centrado las expectativas políticas. Ver al Príncipe, al presidente del Gobierno y al presidente de la Generalitat compartiendo mesa de tren en compañía de la ministra de Fomento tenía su aquél, y el trayecto dio para bastante más de lo esperado. Hablaron de forma distendida, afirman las fuentes consultadas, que han coincidido en la cordialidad con que se desarrolló el viaje de ida y vuelta. En sus discursos el Príncipe y el presidente desarrollaron la misma idea, la comunicación une, y Mariano Rajoy se refirió también a las vías de entendimiento que surgen a través del contacto directo. El problema es que ese tipo de mensajes, por muy alto y claro que se difundan, como es el caso, caen en saco roto si la otra parte no quiere escucharlos, si se enroca en sus posiciones inmovilistas, si se empeña en su individualidad. No digamos si además se empeña también en el separatismo.

La cordialidad que mostró Artur Mas, que ha quedado en mantener una entrevista en profundidad con Mariano Rajoy, se queda en nada si el presidente de la Generalitat insiste en su línea de actuación, en su proyecto independentista. Un proyecto además del que cada vez es más difícil dar marcha atrás porque su socio Junqueras no pierde el tiempo y obliga a Artur Mas a dar pasos en la dirección que conviene a ERC y que Mas sigue de momento, aunque cada vez es mayor la discrepancia con parte de su partido, y más aún de su socio Unió. De momento se trata de una discrepancia de boca pequeña, pero todo se andará cuando la comisión que debe preparar la consulta sobre la independencia empiece a tomar decisiones.

Mariano Rajoy le dijo a Mas en su último encuentro en La Moncloa que no va a ceder ni un milímetro en sus posiciones actuales, no va a permitir ni una sola decisión independentista. La cordialidad del viaje a Gerona no era más que un gesto de buena educación, más aún con el Príncipe delante. Pero, finalizado el trayecto, cada uno defenderá su postura. Rajoy, con un nuevo elemento a su favor, la decisión de los socialistas catalanes de cambiar de actitud respecto a la consulta: no se abstendrán, sino que se pronunciarán en contra. Un paso importante.

Tags

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios