Tribuna

Antonio M. Álamos

Plataformas SalvatusarbolesSevilla

Rehabilitación del Mercado de la Puerta de la Carne: otro expolio medioambiental

El autor expone la queja de los vecinos del entorno, especialmente de La Florida, que no quieren perder una de las escasas zonas verdes del barrio: los árboles del antiguo mercado

Cartel de protesta junto a los árboles de la plaza del antiguo Mercado de la Puerta de la Carne. Cartel de protesta junto a los árboles de la plaza del antiguo Mercado de la Puerta de la Carne.

Cartel de protesta junto a los árboles de la plaza del antiguo Mercado de la Puerta de la Carne. / Plataforma ciudadana salva tus árboles Sevilla (Sevilla)

En las ciudades más avanzadas de Europa, la lucha contra el cambio climático marca la pauta de un urbanismo sostenible al servicio de la calidad de vida de sus habitantes.

No ocurre eso aquí en Sevilla, donde su ayuntamiento sigue anclado en una gestión de los espacios públicos que, en el mejor de los biempensantes casos, es idolatría al cemento, y en el peor, pura especulación salvaje. Se están trocando nuestras reservas de agua y oxígeno por un desarrollismo ciego y cortoplacista que acabaremos por pagar muy caro.

Llevamos años sufriendo los daños medioambientales que las obras que se realizan en esta ciudad ocasionan en la calidad del hábitat urbano en general y en la conservación del arbolado en particular.

En unos casos porque no parece que en su diseño haya conocimiento (de la ordenanza de arbolado, para empezar) ni sensibilidad suficientes. En otros, porque una deficiente supervisión facilita que las obras afecten de tal manera al arbolado que acaba por imponerse su eliminación.

"Sevilla no puede permitirse el lujo de seguir perdiendo árboles y zonas verdes. Hay que defender nuestros espacios verdes, nuestros árboles, nuestra sombra y nuestro oxígeno".

Ejemplos cercanos de lo segundo son las obras de la avenida Pero Mingo, de la calle Almotamid o de la plaza de la Debla; y algunas más irán dando la cara por el daño producido a las raíces. De lo primero son ejemplo las obras de la calle Chile y, más recientemente, la anunciada rehabilitación del antiguo mercado de Puerta de la Carne, para convertirlo, según el ayuntamiento, en un “centro de cultura, ocio y gastronomía” (sic).

La publicación en la web de Parques y Jardines el 8 de febrero de que en la plaza colindante a dicho edificio, debido a la obra en éste prevista, se pretenden talar 11 melias de porte y estado de salud buenos, según las fichas de tala, ha indignado a numerosos vecinos de Sevilla y del barrio de La Florida en particular. Se quejan de que no han sido informados y expresan con rotundidad que no quieren perder una de las escasas zonas verdes de la zona. Sus voces y protestas están siendo reproducidas miles de veces en las redes sociales. Por el momento, el ayuntamiento calla.

La plataforma SalvatusarbolesSevilla ha estudiado el proyecto y descubierto que esa tala la causaría el proyecto para colocar en el subsuelo de la plaza, que es espacio público y no parte de la parcela donde se alza el edificio, la cámara de maquinaria. Así, sacando a la calle las instalaciones, se pretende ganar un 9% adicional de superficie “rentabilizable” en el interior del inmueble.

"Nos va en ello la salud y el bienestar de nosotros y de nuestros hijos".

Es decir, perdemos una plaza arbolada porque Urbanismo ha aceptado que su subsuelo sea edificado. Un bien público destruido, e hipotecado sine die, a mayor beneficio del negocio privado al que se ha cedido este edificio municipal durante 35 años, para explotarlo como complejo de tapeo y copas (el uso “cultural” será mínimo y en sótano...) cuando el mismo está calificado en el PGOU como Servicio de Interés Público y Social.

El delegado de Hábitat Urbano, Antonio Muñoz, no ha ofrecido hasta ahora explicación alguna de por qué Urbanismo ha aceptado semejante proyecto, que, aparte de otras implicaciones, convertiría un espacio arbolado en una, otra, plaza dura plagada de veladores.

No queremos olvidar que durante gran parte de este mandato Antonio Muñoz ha sido delegado también de Parques y Jardines. Fue responsabilidad suya la dudosa evaluación de riesgo del arbolado que ha supuesto la tala de, finalmente, más de cuatro mil ejemplares. Y también el ”macrocontrato” con empresas privadas para el mantenimiento de nuestros árboles y parques, que nos costará nada menos que 60 millones de euros.

Una externalización ésta que, además, no puede ser una buena manera de cuidar nuestro patrimonio verde si, como reconocen técnicos de Parques y Jardines, no existe suficiente personal municipal que supervise con rigor la actuación de dichas empresas.

Completada la jugada, Muñoz tuvo la habilidad de deshacerse de esa responsabilidad hace escasos meses, dejándola a cargo del fotogénico Guevara, actual delegado del ramo. La bomba no debía de estallarle a él. Nunca sabremos si Guevara lo supo desde el principio o descubrió el papel de Narciso que le habían adjudicado el día que se vio en el espejo con una motosierra entre sus manos.

Otro proyecto de rehabilitación es posible. Otro modelo de ciudad es necesario y Sevilla no puede permitirse el lujo de seguir perdiendo árboles y zonas verdes. Hay que defender nuestros espacios verdes, nuestros árboles, nuestra sombra y nuestro oxígeno. Nos va en ello la salud y el bienestar de nosotros y de nuestros hijos. Salvemos nuestras melias.

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