Desprotegidos en Montequinto
Los vecinos del barrio piden mayor presencia policial ante lo que consideran una oleada de sustracciones Los robos en viviendas, comercios y vehículos crecen desde finales de 2012.
En el centro de estética DyJ Style irrumpieron unos ladrones la madrugada del lunes al martes. Entraron reventando la puerta, rompiendo la cerradura y arrancándola casi de cuajo de la pared. Se llevaron cuatro máquinas -la de radiofrecuencia, la de la cera, la del láser y otra de vapor- y ordenadores, desvalijaron la caja registradora y la dejaron tirada en el suelo, arañaron las paredes y lo revolvieron todo, desde las camillas hasta las tarjetas de visita, que aparecieron esparcidas por el suelo del negocio. Se llevaron hasta la porcelana de las uñas. Los ladrones no salieron del local por donde habían entrado, la puerta de la calle Siena, por donde podían ser vistos por alguno de los vecinos que viven enfrente, sino por una puerta trasera muy pequeña y casi disimulada en la pared.
"Allí aparcaron un coche y lo cargaron todo. Nadie vio ni oyó nada", dice Lorena Delgado, responsable del establecimiento, que lleva sólo tres meses abierto. "Lo que se han llevado es fácil de revender porque hay mucha gente poniendo uñas de manera clandestina o visitando casas. Más nos duele por cómo han dejado el local, que casi arrancan la pared de la puerta", explica, señalando el puntal que han tenido que colocar junto a la entrada del gabinete.
Los robos en Montequinto se han multiplicado desde finales del año pasado. Así al menos lo creen los vecinos, que denuncian el incremento de los delitos contra el patrimonio en toda la zona en los últimos meses. Aseguran que en este periodo han robado no sólo en locales comerciales, sino también en viviendas, garajes y trasteros, según informó esta semana el portal montequintoinforma.es.
Otro de los afectados es Fernando Berenguer, a quien le abrieron el coche, un Ford Focus, dentro de un garaje de la calle Asís. Se llevaron la radio, la rejilla delantera y, lo que puede resultar más sorprendente, la ficha técnica del vehículo. "Fue hace unas dos semanas. Me avisó una vecina que vio el resto de la documentación del coche tirada en el suelo. Utilizaron una palanqueta pero tuvieron que entrar y salir del coche por las ventanas, ya que las puertas tienen doble cierre. Eso les impidió también abrir el capó y que se pudieran llevar alguna otra pieza", explica el propietario del vehículo, que teme que la ficha técnica de su coche pueda ser empleada para cometer algún delito. En el mismo garaje robaron un Volkswagen Golf de hace más de quince años. "Sólo se llevaron los papeles. De hecho la guantera es de las que tienen llave y estaba rota. Es lo único que tocaron".
También han crecido los robos en viviendas. Este es precisamente el delito que más subió en la provincia de Sevilla en el año 2012, experimentando un crecimiento del 34%. Este porcentaje se debe en parte al cambio de método del Ministerio del Interior a la hora de elaborar las estadísticas, ya que se incluyen como robos en viviendas las tentativas y sustracciones en zonas comunes y anexos. Aún así, la subida en la provincia de Sevilla es superior a las medias española y andaluza. En Montequinto se han producido robos en casas de la avenida de Portimao, en trasteros en la avenida de Europa y en la calle París. En el edificio Los Olmos han robado en todos los trasteros y son bastantes las bicicletas que han desaparecido.
La otra zona muy afectada por los robos en viviendas es Condequinto, situada al otro lado de la carretera de Utrera. Es un barrio de perfil distinto, con casas más grandes y más separadas entre sí. En la parte del final, ya casi lindando con el club de golf, han sido asaltados al menos siete domicilios desde septiembre de 2012. Una de las víctimas, que prefirió permanecer en el anonimato, denunció que apenas hay presencia policial en la zona. "Es muy raro ver un coche de la Policía aquí. Hay uno para todo este barrio y la zona de Olivar de Quintos, que en conjunto suponen un área muy amplia. Y si hay alguno es de la Policía Nacional, porque la Local sólo aparece para poner multas en la rotonda de entrada". De su casa desaparecieron joyas, objetos electrónicos e informáticos. Entraron cuando no había nadie dentro. "La sensación de desprotección es total. Mi mujer vive asustada porque piensa que pueden entrar una noche con nosotros dentro. Siguen robando y las autoridades no hacen nada, pese a que nosotros seguimos pagando nuestros impuestos".
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