Oficios ancestrales como seña de identidad

Un carretero supera una de las pruebas del campeonato de yuntas de la edición de 2008.
Un carretero supera una de las pruebas del campeonato de yuntas de la edición de 2008.
Diego M. Díaz Salado / Sevilla

17 de abril 2009 - 05:01

El paso de los años no ha sido óbice para que Villamanrique de la Condesa conserve sus costumbres más arraigadas. El municipio, defensor de su identidad milenaria, celebra un año más la Feria de Tradiciones del Entorno de Doñana, una cita con la historia de los oficios y usanzas de un pueblo que conforma la puerta de entrada sevillana al espacio natural de Doñana y El Rocío.

Mari Carmen Cruz comenzó a diseñar trajes de flamenca en el año 1978 para las integrantes de la academia de baile que ella misma regentaba. "A la gente le gustó y me llegaron los encargos". Hoy día, es una de las máximas exponentes de moda flamenca en toda la provincia. "Decir que eres de Villamanrique es un aval para todos los artesanos flamencos del municipio". La situación económica ha afectado al sector artesano del pueblo, "el año pasado vendimos unos 300 trajes de flamenca, pero esta cifra ha bajado este año".

Pero si es conocida la artesanía manriqueña, es por sus tradicionales mantones de manila. Una prenda que arrastra la tradición colonial española, que llegaron a nuestro país desde los puertos de la antigua colonia de Filipinas. Su verdadero origen es chino, sin embargo, dada la procedencia del transporte, se asoció su nombre con el de la capital filipina.

Hoy día, el mantón de manila no tiene procedencia oriental sino manriqueña. Ángeles Espinar logró a finales de los setenta dotar de valor a esta preciada joya artesana. Una pionera que a sus 72 años continua diseñando y bordando los mantones más conocidos del país, no en vano, en 2007 recibió la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes, otorgada por el Ministerio de Cultura y la Casa Real. "La seda natural y los crespones son los principales componentes", argumenta Ángeles, pero el genial bordado de sus manos los hace únicos.

Las duras tareas de labrado y la dificultad de transportar pesados bultos, hizo que el hombre domara a los bueyes para afrontar estas tareas. Posteriormente, las romerías los utilizaron como vehículo de simpecados. Precisamente es la utilidad que hoy día tiene la yunta de bueyes. Luis Bernal es carretero manriqueño y secretario de la Asociación de Carreteros Los Frontiles, que aúna a 90 vecinos relacionados con el oficio. Profesión con mucho de devoción, "para tirar de una carreta necesitas de un año de preparación". Costumbre autóctona que posibilita que Villamanrique exporte carreteros por toda España.

Otro oficio exportado y de pura esencia manriqueña es el de tamborilero. Una figura que llegó a la provincia en plena Edad Media, "venían de Salamanca", según explica Félix Sánchez, presidente de la Asociación de Tamborileros Curro el de Villamanrique. Una tradición "que hay que conservar y valorar". La Asociación tiene 26 miembros que trabajan de tamborileros en eventos como romerías, ferias, cruces de mayo o celebraciones. Una herencia familiar, tal y como destaca Miguel Sánchez, hijo de Félix, "mi hermano y yo hemos seguido los pasos de mi padre por nosotros mismos, porque siempre nos ha encantado".

FERIA DE TRADICIONES

Los oficios manriqueños se citan en unas jornadas que integrarán a la XI Feria de Artesanía, con 40 expositores de diferentes sectores económicos de la localidad. La muestra estará abierta durante todo el fin de semana. También se celebrará el tradicional Campeonato de Yuntas y Carreteros, que este año cumple su decimotercera edición. El evento está programado para el domingo desde las 9:00. El homenaje a los tamborileros tendrá lugar el sábado a las 12:00, con la misa y la convivencia a la que acudirán desde numerosos puntos de España. El mismo sábado, a las 18:00, tendrá lugar una novillada en clases prácticas por alumnos de la escuela taurina de Espartinas.

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