Un centenar de casas arrasadas tras desbordarse un arroyo en Algámitas

El Ayuntamiento ha abierto una oficina para atender a los más de 150 vecinos afectados por la riada · 70 vehículos han quedado prácticamente inservibles

Una de las calles de Algámitas totalmente anegada por las fuertes lluvias del pasado miércoles.
Una de las calles de Algámitas totalmente anegada por las fuertes lluvias del pasado miércoles.
Cristina Espinar Núñez

Sierra sur, 20 de agosto 2010 - 05:01

Las intensas lluvias que azotaron el pasado miércoles el pueblo de Algámitas han ocasionado en el municipio de la Sierra Sur de Sevilla múltiples daños. Las calles de la zona céntrica y la parte baja del pueblo han sido las más afectadas por la tromba de agua del miércoles. Más de 150 vecinos de la localidad han sufrido enormes pérdidas que han afectado tanto a sus propias viviendas como a garajes y locales comerciales de la zona anegada.

La riada fue provocada por la crecida de un arroyo cercano a la localidad que suele desbordarse cuando hay lluvias torrenciales. Ante tal cantidad de agua, fue necesaria la intervención de los parques provinciales de bomberos de El Saucejo, Osuna, Morón y el de la Diputación, ubicado en Sanlúcar la Mayor. En otras ocasiones, el pueblo también se ha visto afectado por grandes subidas de agua que han dejado daños. "Hemos sufrido inundaciones en los últimos años, pero nunca hemos visto una subida del agua tan grande como ésta", comentó ayer Fernando Mañas, portavoz del Ayuntamiento de Algámitas.

Aunque no se han registrado muchos daños personales, sí se han contabilizado enormes pérdidas materiales. Cerca de 70 vehículos fueron arrollados por la fuerte corriente de agua lo que ha provocado que la mayoría de los coches afectados hayan quedado inservibles.

El agua empezó a entrar en las casas sobre las seis de la tarde del pasado miércoles y en poco tiempo alcanzó cerca de un metro y medio de altura. Los inmuebles afectados han quedado totalmente llenos de lodo y la gran parte de los enseres de los hogares han sido dañados. Varios vecinos se quedaron atrapados en sus casas y los coches colisionaron con el mobiliario urbano, que sufrió grandes desperfectos. Unas diez calles de la localidad han sido las más afectadas por la riada. A pesar de la inminente colaboración de los vecinos, que salieron a las calles para intentar achicar el agua, el sistema de alcantarillado de la zona quedó bastante afectado, lo que imposibilitó que el agua fuera disminuyendo.

El Ayuntamiento de la localidad ha puesto a disposición de los vecinos una oficina para atender y valorar los daños sufridos. El despacho estará abierto desde las 16:00 hasta las 20:00 y se trabajará durante un mes. Muchos vecinos acudieron ayer a la oficina para reclamar algún tipo de indemnización. "Tenemos la oficina colapsada de afectados que quieren reclamar algún tipo de ayuda", afirmaron ayer desde el Ayuntamiento. Entre las reclamaciones presentadas por los afectados, gran parte de ellas son peticiones de justificantes para que los propietarios de los vehículos dañados puedan presentar el parte de incidencias ante las aseguradoras.

Los efectivos de los bomberos estuvieron trabajando en la zona hasta altas horas de la madrugadas. Ayer tocó el turno a los empleados municipales. Aun así, muchas de las personas afectadas tuvieron que pasar la noche en casas de familiares y vecinos por el mal estado en el que han quedado sus hogares.

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