Más juntos, menos espacios..., más cómodos

El Betis cambió su estilo de juego y las ayudas de los extremos en defensa le dio mucha solidez

Así jugaron los futbolistas del Betis

Bakambu realiza un esfuerzo defensivo para robarle el balón a Lookman. / Sergio Pérez / Efe

Errar es humano, rectificar es de sabios y menos de tres días después, el Betis, que se enfrentó de nuevo al Atlético de Madrid, fue un equipo distinto. No en caras, sino en estilo de juego. Manuel Pellegrini dijo tras caer eliminado de la Copa del Rey que igual había que darle una vuelta a eso de jugar de tú a tú con los grandes y no mentía. Más resguardados y más juntos sus futbolistas, el rival disfrutó de menos espacios para combinar y crear superioridades, y los verdiblancos, que no ahorraron ningún esfuerzo defensivo, se mostraron más cómodos sobre el césped.

El equipo hispalense demostró que defender bien no significa hacer más faltas y cortar el ritmo del rival. Apenas tres cometió en todo el encuentro (la primera en el minuto 52) pese a tener sólo el 35% de la posesión frente al 65% de los locales.

Defensa

Aunque sobre el papel, el dibujo del técnico bético parecía su clásico 1-4-2-3-1, en la práctica, a la hora de defender, se veía a la perfección una línea de cinco jugadores en el centro del campo con los teóricos extremos, Antony y Abde, ayudando a sus laterales en las vigilancias de Lookman y Giuliano. Al contrario que el pasado jueves, la superioridad no se creaba en ataque, sino en la retaguardia heliopolitana, que cerraba mejor los espacios.

Fornals entendió que su misión era esta vez más de contención que de creación y junto a Marc Roca impidió que el Atlético entrara por el centro con la facilidad del anterior duelo. Los centrales estuvieron imperiales. La presión de Deossa, que entró en el minuto 79 de refresco, dejó que desear.

Ataque

La idea de dar un paso atrás y no jugar al intercambio de golpes quedó clara desde el inicio. Buscar la portería contraria era una misión a través de las contras, con Bakambu respondiendo en el primer tiempo a sus oportunidades finalizando con dos remates que paró Oblak, a las contras lanzadas por Fornals y Abde con sendos pases en largos.

Hasta los 20 minutos no tuvo el Betis una acción larga de ataque de muchos toques. No era el plan. Fidalgo era el hombre de enlace y demostró que tiene toque y conserva bien la pelota, aunque todavía tiene que entender que la Liga española exige mucho más que la mexicana.

Antony acertó con su gol sorprendiendo al portero del Atlético, que esperaba un tiro al otro palo.

Virtudes

La capacidad para resetear en tres días después de un duro varapalo.

Talón de aquiles

El banquillo, con tantos lesionados, da poco margen.

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