Salud digital

Diez maneras en las que el abuso de pantallas en la infancia perjudican a la salud

Niño jugando en el móvil.

Niño jugando en el móvil.

El uso excesivo de las pantallas en los menores está repercutiendo en la salud, provocando problemas en el desarrollo cognitivo, lingüístico, de déficit de atención, así como también la aparición de una sintomatología propia del trastorno del espectro autista. 

En este sentido, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) y la Asociación Española de Pediatría (AEP) han lanzado recientemente la campaña ‘Cambia el Plan’, una iniciativa para promover la salud digital de los menores con la que se pretende concienciar a padres, madres y cuidadores de los riesgos que tiene para el menor el uso intensivo y sin control de las pantallas.

Desde los centros educativos, la preocupación es máxima ya que desde edades tempranas se empiezan a notar problemas en el sistema cognitivo del menor, una parte del cerebro clave para el desarrollo del aprendizaje en edades tempranas. De estos problemas, se están percatando los educadores en las guarderías donde aseguran que es "un gran detector de síntomas" y quienes animan a los padres y madres a reducir el tiempo de uso de las pantallas para evitar ciertas patologías futuras que se corrigen tan solo con retirar las pantallas de delante de sus hijos.

En este tema, es importante la coordinación y trabajo conjunto de centros de salud, educativos y familias. Por eso, la campaña promueve la utilización del 'Plan Digital Familiar' que es una plataforma con información útil para familias y pediatras sobre cómo los menores deben usar adecuadamente los medios digitales. Para ello, se establecen dos tipos de recomendaciones: unas generales para toda la familia y otras clasificadas por edad.

Aseguran también que el tiempo de pantallas es un tiempo "perdido" que pueden invertir en sociabilizar, experimentar o momentos de compartir lectura en familia. Por otra parte, en edades más mayores cercanas a la adolescencia, el peligro sigue estando ahí y va en aumento; por lo que este plan, es una llamada a la conciencia de los padres y madres para que reduzcan los riesgos que supone a nivel físico, mental, sexual y social el uso intensivo y sin control de las pantallas.

Cómo afectan las pantallas a la salud

Desde la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) y la Asociación Española de Pediatría (AEP), alertan de las consecuencias en el neurodesarrollo y en la aprendizaje no solo a edades tempranas, sino también en la adolescencia y repercute de manera negativa en la calidad de vida de la siguiente manera:

  1. Sueño. Hay más riesgo de dormir menos y de tener un sueño de calidad.
  2. Obesidad. Por una ingesta calórica y una disminución de la actividad física.
  3. Fatiga visual. Con inicio o empeoramiento de miopía y presencia de ojo rojo, picor y lagrimeo.
  4. Dolor de espalda y articulaciones por malas posturas cuando usamos los dispositivo.
  5. Ansiedad y alteraciones del comportamiento por sentir la necesidad de estar conectados y tener dificultades para aceptar límites de los adultos.
  6. Disminución de la atención.
  7. Impulsividad con disminución de la capacidad de esperar.
  8. Aislamiento social presencial y elevada comparación social.
  9. Conducta de riesgo. Adoptar este tipo de conductas por acceso a información inadecuada para la edad.
  10. Alteración en el neurodesarrollo y en el aprendizaje.

Desde el Plan digital Familiar, se hacen unas recomendaciones como, por ejemplo, evitar usar más de dos dispositivos a la vez, fomentar la actividad física en familia, cortar el uso de pantallas una o dos horas antes de acostarse, estar presentes y conocer los contenidos que están viendo y muchas más que se pueden consultar de forma más detallada en la página de la Agencia Española de Protección de Datos. 

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