Confidencias en la parada del C5

Retahílas

Jesús Barco, mecánico de motos, se hizo cargo con Inma, actriz vocacional, de La Rosa de San Gil. Dos costaleros en la familia, el padre en la Macarena, el hijo en el Resucitado.

Jesús Barco e Inmaculada Ruiz, en el bar La Rosa de San Gil, junto a la Macarena.
Jesús Barco e Inmaculada Ruiz, en el bar La Rosa de San Gil, junto a la Macarena.
Francisco Correal

14 de marzo 2015 - 05:03

ES el camarote de los hermanos Marx de los costaleros de la Macarena. Anoche pasaron por allí después de la igualá. Jesús Barco suena a Tiberiades, pero su delirio son las motos. Ha llegado a tener hasta 120 diferentes y abrió uno de los primeros talleres de Sevilla. Tocó la corneta en la banda de la Lanzada, de Pilatos a Longino, y desde que se hizo cargo del bar La Rosa de San Gil lo conocen como Jesús de la Rosa. La confusión con ese sobrenombre de la Virgen Macarena es un hermoso equívoco con el mítico músico del grupo Triana porque su tocayo, este Jesús mecánico y tabernero, es cuñado de Rafael Marinelli, uno de los fundadores del grupo Alameda. "Rafael está casado con una hermana mía. Empezaron a ensayar en el garaje de mi padre en la calle Marco Sancho".

Jesús Barco Ordóñez e Inmaculada Ruiz López, su mujer, su compañera, la madre de sus hijos Ángel, Jesús y Sara, eran clientes de La Rosa de San Gil, junto a la plaza del mismo nombre, cerca de donde desemboca en San Luis la calle Pozo, esa sierpe urbana que va hasta Relator y la carbonería de Luis Astola en Parras, por donde regresa la Macarena.

La división de poderes es mágica: Jesús hace las torrijas, Inma el menudo y las demás especialidades de la casa. No se pierdan las albóndigas.Es un bar pequeño, coqueto, que tiene el Rincón del Arte, la Tertulia Cofrade La Puerta del Cielo que frecuentan costaleros en activo y en la reserva. Siempre hay obra expuesta; en esta Cuaresma, pinturas de alumnos de Bellas Artes; en la próxima temporada apostarán por la fotografía.

Las imágenes están servidas. Desde la puerta se ve el ojo urbano del arco de la Macarena, puente visual con extramuros. Con la Sevilla en la que creció Inmaculada. "Nací en el hospital de las Cinco Llagas, lo que hoy es el Parlamento de Andalucía. Hasta los 21 años vivía en la barriada de la Esperanza, lo que llaman la Forestal, detrás de las viviendas que Renfe hizo para los ferroviarios".

El C5 tiene parada frente a La Rosa de San Gil. Al destinatario del Decreto que lee Pilatos, la Sentencia encarnada por el vulgo en el Sentencia, le conmovería la devoción de esta familia. Un Jesús, el padre, el mecánico de motos, el cuñado del músico, el esposo de la alquimista del menudo, que es costalero en el paso de palio de la Macarena, en la cuadrilla de Antonio Santiago. Otro Jesús, el hijo, costalero del Resucitado, en la misma calle San Luis, iglesia de Santa Marina, hermandad a la que pertenece Inmaculada, esposa y madre de este Jesús al cuadrado. El padre de Inma es de Huelva, la madre de Morón. Se conocieron en Higuera de la Sierra, sede de la cabalgata de Reyes más antigua de España. Jesús se crió en el Cerro, "nací en mi casa, en la calle Galicia". Hijo de un taxista que tenía una tienda de comestibles en la calle Feria. Todo un mapa-mundi de la exaltación de la Macarena: San Luis, Parras, Feria.

Costaleros, armaos, junta de gobierno, hermano mayor. Todos se sienten como en casa en La Rosa de San Gil. Mantuvieron el nombre de este consulado de vivencias. A Inma le gustan los toros y el rejoneo y tiene una vis artística que emana de su personalidad, de una empatía contagiosa. Hace años, henchida de vida, interpretó a la muerte en un auto sacramental que se representó en la iglesia de Ómnium Sanctórum. La niña que nació en el hospital de las Cinco Llagas interpreta a una limpiadora de hospital en la serie televisiva de Antena 3 inspirada en Ocho apellidos vascos. Muy cerca de la casa donde nació Juanita Reina y del bar Plata en el que Armiñán rodó con Paco Rabal episodios de Juncal, reivindica la creación de un Goya al mejor figurante. Sin indios no hay western.

El artesano de las torrijas conserva en el correo electrónico su contraseña de Moto Ocho. La clave de su afición. Admirador de Valentino Rossi y Garriga, ha competido en circuitos de Jerez y Cartagena en la Copa Trail, motos de campo adaptadas a carretera. Inma tiene dos hermanos mayores: Manolo García, el timonel de la Macarena, y Rafael, su hermano de sangre. La familia se completa con Teresa, hermana gemela. Un pleonasmo porque quien la conoce y la trata no imagina a otra igual a ella.

Se casaron el 16 de junio de 2001 en la basílica de la Macarena. El blooms day de aquel verano que se cerró con el atentado contra la Torres Gemelas de Nueva York.

La Rosa de San Gil es un observatorio de Cuaresma: junto a la pinacoteca por la que han pasado Guillermo Pérez Villalta, Ricardo Suárez, próximamente Félix de Cárdenas, Inmaculada y Jesús intuyen el cambio de ritmo de la ciudad, la consagración de la primavera. "La cara se le cambia a la gente", dice Inma, "están ansiosas, alegres". Este bar es un hermoso ejercicio de sinonimia con la Macarena. En la trastienda de la metamorfosis de la ciudad, trastévere de una superproducción de detalles y confidencias.

La Rosa de San Gil, como la rosa púrpura de El Cairo de la película de Woody Allen, sale de la escena para confundirse con la realidad. La cocinera con inquietudes artísticas otea desde el mostrador la transformación paulatina de la ciudad. Hasta los visitantes lo perciben. El aire les transmite un código de diccionario, nadie necesita traductor porque el aroma recupera lo que se perdió en Babel, la torre de Dios.

Por San Luis de los Franceses se llega a esta rosa de los sevillanos. Sara, la más pequeña, juega con un globo. Tiene los mismos tres años que pronto cumplirá el bar de sus padres, que se hicieron con sus riendas en 2012. Síguenos en Twitter, se lee en el tablón de anuncios. Valentino Rossi es compatriota de los secundarios del Sentencia. Roma no paga traidores, Nova Roma menos. "Enciende la luz para sacar las torrijas", le dice Jesús a Inmaculada. El bar es un domus, continuación de la casa por otros medios. La figurante es una figura. La niña del barrio de la Esperanza que se casó en la Macarena. Una hermosa redundancia en este pregón de delicias caseras para visitantes. Anoche cerraron tarde. Hubo ensayo, que suena a libro de Ortega, y después había que reponer fuerzas. Entre el Rincón del Arte y la Puerta del Cielo.

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