Terminan los Saetas, suenan las saetas
Retahílas
Domingo de Ramos. Un año después de que cerrara la Hispano Aviación en 1972 se aprueba el traslado de la Estrella del convento a la Capilla actual
ES Domingo de Ramos. Sigamos la Flecha de Dios. Es 10 de abril. Ese día de 1976 el cardenal Bueno Monreal bendijo la capilla de la Estrella que tres años antes, por acuerdo de cabildo de 25 de febrero de 1973, había dejado de ser casa-hermandad para acoger a una cofradía que hasta entonces hacía su salida procesional desde el convento de los dominicos en la calle San Francisco.
Sigamos la Flecha de Dios. Al mismo tiempo que terminan los Saetas, nombre del primer avión a reacción que se fabricó en España, genuino producto trianero que hizo su primer vuelo el 12 de agosto de 1955, empiezan a oírse las saetas para celebrar su nueva sede apostólica. De los Saetas a las saetas. Todo sin salirnos de la calle San Jacinto, que durante los años de la República pasó a denominarse Carlos Marx, barbudo de Tréveris que ahora rotula una avenida que circunda el parque de Amate, entre Rochelambert y Santa Aurelia.
En esta calle se instaló la fábrica Hispano-Aviación, que estuvo en funcionamiento entre 1943 y 1972. En la doble conmemoración del centenario de Tablada y el cincuentenario del cierre de Hispano-Aviación, Juan Antonio Guerrero ha publicado la novela La Flecha de Dios. Una historia de espías, de amores, de traiciones, escrita por un historiador enamorado de la aviación. Una trama de John le Carré en la Sevilla de los libros de Nicolás Salas donde todavía existían el tranvía con cobrador, la playa de María Trifulca, la cervecería Baturone, la heladería Fillol o Casa Calvillo.
Saeta es el nombre del programa de radio sobre Semana Santa que Paco Robles, ‘resucitado’ de Sevilla, vuelve a codirigir en la Cope. ‘La Saeta’ es un poema de Caballero Bonald. En su novela, Guerrero cuenta que se hizo una incorrecta traducción del avión Saeta, Arrow, porque se asociaba con el arma arrojadiza (el tirachinas de nuestra infancia) y no con su verdadera acepción, “un cante flamenco de carácter religioso”. Un vuelo con motor de garganta desde los balcones.
La Flecha de Dios es el sobrenombre en clave secreta de los aviones que en Sevilla se fabricaban para Egipto, remesa que provocó las suspicacias de Israel en puertas de la Guerra de los Seis Días de 1967. En el fondo esta historia tan sevillana que transcurre entre Triana y Heliópolis con alguna escapada por Sierpes y Tetuán la protagonizan los dos grandes rivales de la guerra fría más larga. No me refiero a Rusia y Estados Unidos, sino a Egipto e Israel.
El Éxodo es un libro de la Biblia y una sección de los telediarios en la que ahora aparecen refugiados de Ucrania y antes lo fueron sirios, afganos, hondureños, subsaharianos o rohinyá de Birmania. “He visto la opresión de mi pueblo en Egipto y he oído sus quejas contra los opresores”, dice Dios en el Éxodo. Y Moisés le replicó: “… yo iré a los hijos de Israel y les diré: el Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros…”. El Deutoronomio se adelanta a ‘Sinuhé el Egipcio’: “… os sacó de Egipto con mano fuerte y os rescató de la esclavitud, del dominio del Faraón”.
En 1977 y 1978, los dos años posteriores a su bendición por Bueno Monreal, la Estrella no pudo atravesar el puente de Triana por encontrarse en obras. Sí lo hizo en 1932, la única que salió en procesión ese año. En San Jacinto hay un bar que se llama La Valiente. El mismo puente en el que tiene lugar una persecución y tiroteo en la novela de Guerrero propios de una película de James Bond. Como la realidad imita al arte, que dijo Oscar Wilde, el rey de los judíos de la cofradía de la Estrella, en este caso el Cristo de las Penas tallado por José de Arce en 1655 (tres siglos antes de que volara el primer Saeta), tras cruzar el puente de Triana cada Domingo de Ramos pasa por El Cairo. El nombre de ese restaurante tan taurino situado en la esquina de Reyes Católicos con Pastor y Landero, junto al mercado del Arenas o de Entradores donde siempre suele volar una saeta.
En la capilla de la Estrella hay un Cristo yacente pintado por Maireles; Juan Pablo II (1920-2005) permanece sentado junto a la frase que le une a esta cofradía. “Oh María, Estrella Radiante del III Milenio y de la Nueva Evangelización”. Milenio marcado por el éxodo de millones de ucranianos, la mayoría por la frontera con el país donde nació el Papa que contribuyó a derribar el muro de Berlín y el telón de Acero que ahora un nuevo Faraón se empeña en volver a construir.
Sigamos la Flecha de Dios. “Inventemos a Dios. / Un buen comienzo / sería enumerar los astros, / probar su gravidez, ir ideando / el juego malabar que los sostiene / en su precaria exactitud” (Gabriel Insausti, de la antología ‘Dios en la poesía actual’, Adonáis). Un avión y una Estrella sobrevuelan la calle San Jacinto.
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