Así suena Tejera en la procesión del Corpus Christi de la Magdalena
La formación acompaña musicalmente a la imagen del Dulce Nombre, el primero de los tres pasos
Es titular de la hermandad de la Quinta Angustia y lo talló Jerónimo Hernández en 1582
Procesión del Corpus Christi de la Magdalena
Nadie quería perderse una mañana de Corpus sin parangón. En el imaginario de las actuales generaciones cofradieras no ha existido nunca ese ánimo de "resarcirse" tras un jueves de Corpus sin procesión en la calle. Para todo, efectivamente, hay siempre una primera vez. No descubriremos nada tratando esta cuestión, pero en pocos escenarios se reúne un conjunto de bellezas sublimadas como en el entorno de la Magdalena el día que sale su Custodia.
Un año más, la Sacramental organizó la procesión con su Divina Majestad en la Solemnidad del Corpus Christi. A lo largo y ancho de la ciudad repicaban las campanas por las espadañas y los aleros, y en este antiguo compás dominico redoblan con sonoridad de siglos. El olor de la cera, el sol que poco a poco abrasa, los ojos que se contraen a la mañana de julio, las sonrisas esquivas y los pétalos que se precipitan por las esquinas y los tejados... ¡Qué extraordinario paseo por Bailén y el Museo! ¡Qué mañana de Dios todo por los poros de la ciudad!
A lo lejos ya percibimos los emblemáticos tambores. Suena la banda de Tejera, incondicional e infalible en estas citas sacramentales, con un repertorio que nos reconcilia ante tanta falta de criterio y desidia para con lo clásico. Morales, Laserna, Farfán... Ascienden las melodías por las columnas salomónicas del templete del Dulce Nombre de Jesús, que en su advocación concentra siglos de historia, desde San Vicente hasta la fusión con el Descendimiento, desde Jerónimo Hernández hasta Pedro Roldán. Diseñado por Joaquín Bilbao y ejecutado por Antonio Infante, es una verdadera exquisitez.
Y en los metros definitivos antes de entrar, replicando una paleta de colores por la túnica -confeccionada en 1976 con un capote del torero mexicano Antonio Toscano- la banda de Tejera interpreta Dulce Nombre de Jesús, delicadísima marcha de Pedro Morales que encarna el sentido glorioso de este día. Y La Quinta Angustia de Graus, que cuenta con episodio aparte. Nada más se necesita. La belleza de lo sencillo, de lo heredado, de lo conservado en la sangre de los tiempos.
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