La clave del capirote en el cartel de Fiestas Mayores de Sevilla 2026

El tamaño de la obra recuerda al de los grandes carteles de principios del siglo XX

La medida del niño protagonista está tomada del natural, 1,05 metros

El cartel machadiano de las Fiestas de Primavera de Sevilla 2026: la infancia y el patio

El capirote cobra especial protagonismo en el cartel de las Fiestas de Primavera 2026.
El capirote cobra especial protagonismo en el cartel de las Fiestas de Primavera 2026. / Ismael Rubio

El cartel de las Fiestas de Primavera de Sevilla 2026 tiene un protagonista indiscutible: el propio autor, Dani Franca (Sevilla, 1985), cuando era niño. Un crío en casa de su abuela, en Nervión, pocos minutos de que por esa calle pasara la cofradía de la Sed. En su universo, el niño sueña con ser nazareno. La abuela intenta cumplir su deseo. Para ello, recorta un cartón y lo convierte en un cucurucho, que hace las veces de capirote. Este elemento tan identificativo del hábito penitencial tiene en esta obra una singular técnica que ha llamado la atención de la mayoría de quienes la han contemplado.

Según ha detallado el propio Franca a Diario de Sevilla, para pintar el capirote se ha recurrido a lo que en pintura se conoce como "reserva", esto es, el lienzo "virgen" queda fuera del pincel, "no se pinta". Esto provoca, a vista del espectador, una nueva dimensión, lo que lo hace destacar por encima de otros elementos que conforman la obra.

La escena que se representa es real, la vivió el propio autor en su infancia, pero también multitud de sevillanos cuando eran niños, en vísperas de las fiestas de la ciudad. Buscando esta similitud con la realidad, la figura principal aparece pintada con la medida estándar de un niño sevillano: 1,05 metros.

El cartel de las Fiestas de Primavera de Sevilla 2026.
El cartel de las Fiestas de Primavera de Sevilla 2026. / Redacción Sevilla

Otro de los aspectos técnicos a destacar de este anuncio pictórico es su enorme tamaño: 1,37 metros de ancho por 2,87 de alto. Un gran ormato que, según Franca, era muy habitual en los carteles de principios del siglo XX.

No debe pasarse por alto el protagonismo otorgado a la tipografía, obra de Álex Rojas, que ocupa una gran superficie en la parte inferior. El tipo de letra usado en esta ocasión tampoco es baladí, stencil, que, como refiere Franca, es la habitual que se emplea en las botas de vino y en los burladeros, como guiño a la fiesta de los toros, tan presente en la primavera sevillana.

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