Una tertulia cofradiera de mujeres que rompe estereotipos: Las Macarenas del Jarrillo

Este grupo de mujeres se reúne para vivir intensamente la Cuaresma y hablar de cofradías

Han homenajeado recientemente al pregonero de la Semana Santa, Enrique Casellas, a quien le han regalado un jarrillo de lata

La tertulia Las Macarenas del Jarrillo se reúne junto a Enrique Casellas
La tertulia Las Macarenas del Jarrillo se reúne junto a Enrique Casellas

Son ocho mujeres. Cofrades activas y participativas, incansables e incombustibles, de a pie y del día a día. Hermanas de la Macarena, no se pierden un solo acto: Vía Crucis, besamanos, besapiés, traslados, quinarios... Todo permanece anotado en sus agendas y cada fin de semana es una vorágine de paseos y rutas. ¿Por qué no darle formalidad y configuración a sus reuniones y sus amplias charlas sobre Semana Santa?

Así nace Las Macarenas del Jarrillo, una tertulia cofradiera eminentemente femenina que se reúne en torno a la Semana Santa de Sevilla en todas sus manifestaciones. Y lo hacen con un claro objetivo: disuadir el estereotipo de que todas las tertulias tienen que tener un marcado protocolo, un formulario estricto a seguir y un carácter excesivamente ceremonioso. Quieren que su tertulia sea algo más ameno, entrañable, familiar: de tú a tú, de amigo a amigo, de tacto cercano.

Las Macarenas del Jarrillo en el Garlochí
Las Macarenas del Jarrillo en el Garlochí

Esta Cuaresma, por primera vez, han celebrado un acto que esperan se mantenga en futuras ediciones por su originalidad: la entrega de un jarrillo de lata (de ahí el nombre de la tertulia) al pregonero de la Semana Santa de Sevilla, en este caso, Enrique Casellas, quien acudió recientemente a recibir dicho obsequio.

En una cena celebrada en el conocido bar Garlochí, estas cofrades macarenas rehuyeron de todo tipo de formalismos. Con varios cartuchos de "pescao", sin platos ni bandejas, y una generosa y respetable variedad de cerveza fría, las integrantes de esta tertulia se reunieron en torno al pregonero para mantener un coloquio simpático y agradable, a modo de "ruegos y preguntas" donde Casellas contestó con amabilidad y cortesía.

Enrique Casellas posa con el jarrillo
Enrique Casellas posa con el jarrillo
Inscripción en el jarrillo de lata entregado al pregonero
Inscripción en el jarrillo de lata entregado al pregonero

Al término de este encuentro, las macarenas regalaron a su invitado el citado jarrillo, que siempre irá grabado con el escudo de la corporación de San Gil y en su reverso el escudo de la hermandad del pregonero, en este caso, la de Los Gitanos, acompañada de una frase identificativa: "Y Sevilla lo esperaba".

Detalle del obsequio y el escudo de la Macarena grabado
Detalle del obsequio y el escudo de la Macarena grabado

Un acto que la tertulia desea mantener durante los años venideros, "siempre que el pregonero quiera". Mientras tanto, seguirán disfrutando de las cofradías, de su universo y de sus siempre infinitas posibilidades de reunión y de encuentro. Es lo que necesita la Semana Santa: charlas, amistad, cercanía.

stats