La asociación Alma y Vida celebra el sábado 21 su encuentro anual en el Cortijo del Alamillo

La entidad apoya a padres que han pedido un hijo y denuncia los nulos recursos públicos para estas familias en duelo

El duelo sin nombre

El Cortijo del Alamillo.
El Cortijo del Alamillo. / M. G.

La asociación Alma y Vida celebra en Sevilla su encuentro anual de socios en el Cortijo del Parque del Alamillo el sábado 21 de octubre con la colaboración de la Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda. El objetivo del encuentro es estrechar lazos entre los miembros de la asociación y reflexionar acerca del proceso de duelo que las familias están experimentando, además de proponer mejoras para el trabajo de la asociación, que redunde en beneficios para las familias.

La muerte de un hijo es muy difícil de superar. Además, es un tema tabú en nuestra sociedad, y solo las personas que han sufrido una pérdida de estas características pueden entender, con mucho esfuerzo, lo que supone experimentar algo así. La vida da un brusco giro de 180 grados y los padres y madres han de reconstruirse de nuevo, en un camino que en la mayoría de las ocasiones deben emprender en solitario. Para acompañar a estas personas nació Alma y Vida, que atiende actualmente a familias de toda Andalucía, y a través de grupos virtuales, a madres y padres de otras comunidades autónomas.

"Cuando una familia contacta con nosotros, normalmente viene buscando un apoyo y comprensión que no han encontrado en ningún lado. Muchas veces ni los familiares, ni los amigos, ni siquiera muchos profesionales de atención primaria o salud mental saben cómo ayudar. Por ello, encontrarse con personas que están pasando por la misma situación puede ser el punto de partida para elaborar un duelo que les permita vivir, aunque sea de otra manera", explica Francisco Manso, presidente de la asociación y padre en duelo.

"Qué decir de los recursos públicos de atención a familias en duelo, que son inexistentes. Desde los servicios de Salud Mental, pasando por la unidad médica de valoración de incapacidades –la famosa inspección- o servicios sociales. No existe sensibilidad hacia estos casos y mucho menos medidas específicas de apoyo a estas familias que pasan un duelo que, para muchos expertos, es la peor pérdida que se puede tener o lo peor que le puede suceder a una persona en su vida", denuncia Manso.

Alma y Vida pretende sensibilizar a la sociedad en general y los poderes públicos acerca de la necesidad de implantar medidas específicas de apoyo a estas familias, con el objeto de que puedan vivir su duelo sin presiones laborales, médicas o sociales y con la comprensión de la sociedad en su conjunto.

Para ello, la asociación pretende trabajar en un diagnóstico de la situación y en la elaboración de propuestas a las administraciones, para que se proporcione un apoyo real y sostenido a estas situaciones.

“Hemos visto últimamente casos de pérdidas de hijos en los medios de comunicación, el fatídico accidente de autobús en Cádiz o el desgraciado suceso del joven cordobés en Santa Justa. La sociedad entera se vuelca con estas familias, pero cuando se apagan los focos mediáticos, se quedan solas, sin apoyos. Familias cuyas pérdidas de hijos también fueron objeto de atención por parte de los medios de comunicación por las razones que fueran, a los pocos meses estaban contactando con nosotros porque no tenían apoyo alguno”, explica Manso.

La asociación se fundó en 2004. Desde entonces ha ido creciendo en número de afiliados, distribuidos fundamentalmente por la geografía andaluza, aunque existen grupos fuera del ámbito andaluz.

Compuesta por padres y madres que han perdido un hijo por cualquier causa, da acogida a todos aquellos que consideren que el proceso de duelo que sigue tras la pérdida, se puede elaborar mejor en compañía de otros padres que hayan pasado por la misma experiencia.

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