Amor al idioma, idioma del amor
Calle Rioja
Suceso. Llega a las librerías de Sevilla la segunda novela de María Dueñas, que indaga en un tránsito cultural convertido en género literario: el exilio amoroso.
UN día los hombres, como los erizos, sintieron su frío. Quisieron compartirlo y así inventaron el amor. La analogía entre el hombre y el erizo la presenta Luis Cernuda en la introducción de los versos de Donde habite el olvido. "¿Qué queda de las alegrías y penas del amor cuando éste desaparece? El recuerdo de un olvido". Cernuda (Sevilla, 1902. México, 1963) es uno de los exiliados españoles que enseñó Literatura en universidades de Estados Unidos. No sé si esa palabra tantas veces evocada por el poeta de Acetres, "el mar es un olvido", está en la génesis de la nueva novela de María Dueñas.
Misión Olvido llega con mucho más ruido editorial que El tiempo entre costuras. En la librería San Pablo se ha colado en un alarde ecuménico entre apóstoles y encíclicas. Y vuelve a hermanarse en los escaparates con Matilde Asensi, autora de La conjura de Cortés. Otra vez juntas las sobrinas escritoras de los futbolistas Teófilo Dueñas y Juan Manuel Asensi a las que este periódico unió en la penúltima Feria del Libro con la complicidad de Carmen Carballo.
De la primera visita a Sevilla de María Dueñas tras su temprano éxito editorial recuerdo el reportaje fotográfico que le hicimos en el Costurero de la Reina, donde según José Luis Contreras, estudioso de la Sevilla de los Montpensier, nunca cosió reina alguna. Y el saludo inicial en el hotel Plaza de Armas donde se alojaba el Albacete, que venía a jugar contra el Betis de Segunda antes de que el novelista Pepe Mel lo devolviera a Primera División.
El amor en los tiempos del hispanismo se ha convertido en un género literario. Una extrapolación sentimental del amor a un idioma, a una cultura. En el caso de Antonio Muñoz Molina y La noche de los tiempos, es una norteamericana, Judith Beily, la que viene a España y se enamora de un hombre casado, el arquitecto Ignacio Abel, flechazo que surge en la Residencia de Estudiantes.
Salvador Compán comparte con Muñoz Molina la condición de natural de Úbeda. Estuvo a punto de compartir con el autor de El invierno en Lisboa la condición de ganador del premio Planeta, pero Maruja Torres lo convirtió en el último finalista del siglo XX. Compán es autor de una novela de título poco comercial, a no ser que uno pida en la librería Palabras insensatas que tú comprenderás con música de Georges Brassens, autor de la canción en la que está inspirado el título del libro. El profesor de Literatura Comparada Scott Cover pasa una temporada en las Alpujarras antes de volver a su destino profesional en una Universidad de los Estados Unidos en la que el realismo mágico tiene más adeptos que el teatro del siglo de Oro. Dos novelistas de Úbeda con decorados granadinos, uno centrado en la guerra civil, otro en nuestros días.
La protagonista femenina de la novela de Muñoz Molina conoció en su país a Ramón J. Sender, autor fundamental entre bastidores de la novela de María Dueñas. Sender se exilió en la guerra y su mujer fue una de las víctimas de la sinrazón en las cárceles de la llamada zona nacional, prisión y muerte espantosas que documenta Paul Preston en El holocausto español. Daniel Carter, uno de los protagonistas de la segunda novela de María Dueñas, viene a España para hacer su tesis sobre Ramón J. Sender. La propia novelista, que antes de llegar a los lectores llegaba a sus alumnos como profesora de Filología Inglesa en la Universidad de Murcia, descubrió a Sender hace veinticinco años en una estancia universitaria en la universidad de Michigan.
Aragonés de nacimiento, Sender es autor de dos obras ambientadas en Andalucía, Réquiem por un campesino andaluz y la divertidísima La tesis de Nancy, el epistolario de una joven de Pensilvania que viene a estudiar español a Sevilla y le cuenta a su prima sus impresiones. Antes de exiliarse, escribió una obra murciana, Mr Witt en el Cantón, que ocupa un lugar estelar en la trama de Misión Olvido. Si el tiempo entre costuras se convirtió en el inesperado rival a batir de la nómina de escritores que pueden vivir de la literatura, como si el Calvo Sotelo de Puertollano, su pueblo y el mío, hubiera dejado a Madrid y Barça fuera de la Liga de Campeones, esa novela se ha convertido, a su pesar, en el principal adversario de su hermana pequeña.
En ambos casos, María Dueñas novela territorios que le son reconocibles: el protectorado de Marruecos en la primera, el entorno de su familia; las universidades norteamericanas en la que completó su bagaje, en la segunda, donde vuelve destino Calfornia.
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