Arte debajo de un puente

Estudiantes de Bellas Artes han pintado la ribera del Guadaíra desde el Dragón, que han convertido también en objeto artístico, como lo fue de polémica en su día

Dos alumnas de Bellas Artes pintan ante el espectacular paisaje del Guadaíra bajo el Castillo de Alcalá.
Dos alumnas de Bellas Artes pintan ante el espectacular paisaje del Guadaíra bajo el Castillo de Alcalá.
Manuel Conradi

01 de abril 2009 - 05:03

Pocas actividades parecen menos propicias para realizar debajo de un puente que el arte. Pero eso es lo que han estado haciendo en Alcalá de Guadaíra, durante dos semanas y hasta ayer, el grupo de alumnos de quinto curso de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla, dirigido por la profesora de Paisajes, Carmen Andreu.

En realidad, no se trata de un puente cualquiera. Diseñado por José Luis Manzanares, el del Dragón no es sólo original por su forma, el de una bestia mitológica que cruza el Guadaíra, sino que se encuentra en un paraje, las riberas del Guadaíra, que ya fue admirado y pintado por los viajeros románticos del XIX, como David Roberts, y por numerosos paisajistas sevillanos o alcalareños, que incluso formaron su propia corriente artística.

Continuar con esta tradición artística, explicaba Carmen Andreu, ha sido uno de los objetivos del Ayuntamiento de Alcalá para fomentar esta colaboración con la Facultad de Bellas Artes, que dura ya seis años. "Ellos nos ayudan con el transporte y luego a exponer las obras en su Museo", apuntaba la profesora.

Ayer era el último día de una actividad cuya dinámica ha estado marcada, en buena parte, por las temperaturas. "El primer día hacía mucho calor y muchos escogieron pintar debajo del puente", explicaba Laura Araujo, que por el apellido podría pasar perfectamente por alcalareña, pero que es de Buenos Aires.

Laura había elegido un tema absolutamente natural, un árbol junto al río: "Sobre todo, quiero sacar el reflejo del agua, pero no lo consigo. No es cuestión de tiempo, sino de experiencia. Otro pintor lo hubiera resuelto en un día", admitía con modestia. Pese a que ella había eliminado cualquier elemento arquitectónico de su cuadro, veía bien la mezcla entre naturaleza y arquitectura ejemplificada en el puente. "Eso lo hacen mucho los catalanes, combinar lo natural con lo moderno. ¿En mi país? Nooo, allí el único puente moderno es uno pequeñito de Calatrava".

En su día, la construcción del puente causó una cierta polémica, aunque según Paco Mantecón, técnico del Ayuntamiento y responsable de la actividad, "creo que en general la gente está contenta. Y además, una vez que se tenía que hacer, se ha aprovechado para hacer algo positivo, como es regenerar una zona a cuyas espaldas vivía la ciudad desde que desapareció el ferrocarril".

El propio puente, a pesar de la polémica, mereció en general buenas críticas de los artistas. Mientras que Carmen se cubrió un poco las espaldas - "digamos que es peculiar"- Cristina Gómez, alumna de Esparragalejo (Extremadura) lo eligió como tema, a pesar de que tuvo que arrostrar el sol de los primeros días. "A mí me gustó por mi forma de pintar, que utilizo mucho color. En realidad, lo que he hecho es una caricatura del puente, aunque dudé si hacer los mosaicos de abajo", comentaba la ya casi licenciada.

Otros, como el jerezano José María Bernabé, habían elegido la zona más pintoresca, al menos para el profano, el río bajo el castillo. "El paisaje", decía su profesora, "se ha vuelto a poner de moda, como lo demuestran los concursos o su presencia en espacios como la Tate Modern. Hay temas que son eternos, como la forma en la que las personas se relacionan con el entorno en el que viven...".

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