Artesanos, el ingenio que sobrevive a la crisis
La Plaza Nueva y la Encarnación se transforman en mercados de productos originales hechos a mano
Seda natural pintada a mano, vidrio de Murano transformado en pendientes o collares, impresiones realizadas con técnicas medievales o pasteles artesanales procedentes de Galicia. La Plaza Nueva y la Encarnación se han transformado desde hace días en una muestra de la artesanía, un sector que sobrevive a la crisis pese a la generalizada caída de las ventas. Mucho público y pocas bolsas. El ingenio de productos elaborados con personalidad propia sobrevive pese a las dificultades. Natural de Jaén, Antonio Morales, explica tras su mostrador en la Plaza Nueva la maestría necesaria para convertir un trozo de vidrio en un collar. "Mediante un soplete y con oxígeno se da forma al vidrio, que compro en Italia o que llega de América; un collar requiere una hora delante del fuego, alcanza una temperatura de 520 grados; unos pendientes, veinte minutos", explica este artesano que tiene su taller en Nervión y que elabora con sus manos cada pieza que expone en cada feria. La siguiente será en primavera, en el entorno de la Catedral, en el mercado denominado Hecho en Sevilla.
A unos pasos se encuentra el puesto de Philippe Laffont, artesano de origen francés, que este año se estrena en la Plaza Nueva. La próxima Navidad repetirá. "Acudo a mercados por toda Europa; en noviembre, Burdeos y París; en diciembre, Madrid, Bilbao y Sevilla". Laffont, como la mayoría de los artesanos, es un artista itinerante y en todas las ciudades que ha visitado percibe la crisis. "Pese a las dificultades, el mercado de Sevilla, por su emplazamiento en la Plaza Nueva, tiene más ventas que otras ciudades como Madrid. El arte de este artesano se basa en utilizar técnicas de imprenta del siglo XV. "Fabrico moldes en cobre hechos a mano y mediante tinta realizo las impresiones en papel hecho también a mano, el mejor de Europa", dice. Imágenes de la ciudad y de otras ciudades, así como impresiones abstractas llena su puesto, el número 36, bajo el título de Estampa y Bibliofilia. Muchos turistas compran Laffont.
Alfonso Nava es natural de Bilbao pero está afincado en Aracena, donde mantiene un taller y una tienda de productos de piel. Son productos "útiles y bonitos" hechos con cuero nacional. La Navidad es una de las épocas con más ventas para este artesano, pero resalta que este año se "nota la crisis más que nunca". Muchos curiosos se acercan a los puestos de artesanía, que permanecerán en la Plaza Nueva hasta el día 5, coincidiendo con la víspera de la noche de Reyes.
En el puesto de Antonia Rubio, la seda natural se transforma en rosas, pañuelos y guantes. Los complementos a precios asequibles son los productos que más salida tienen. Estas fiestas el mercado navideño de artesanía cumple su XIII edición, la más dura por la caída de las ventas. "Hace años las compras eran mucho mayores, pero este año especialmente, el público se resiste", lamenta. En torno a 1.000 euros es el desembolso por contar con un puesto en la Plaza Nueva. Los beneficios de este sector rozan la supervivencia.
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