El Ayuntamiento gana casi un millón con sus quioscos
La Gerencia de Urbanismo ha renovado la concesión de la mayoría de los 26 que funcionan y ahora recibe muchos más ingresos Casino y Prado pagan 100.000
Los quiosco-bares y terrazas con más éxito de la ciudad en el entorno del río, los alrededores del centro y los parques son concesiones municipales que reportan al Ayuntamiento elevados ingresos anuales que compensan el dinero que ya no llega de las licencias del sector del ladrillo. Los 26 que funcionan en la actualidad, también en los barrios, pagan en conjunto cerca de un millón de euros al año en concepto de canon a la Gerencia de Urbanismo y sobrepasaría esta cantidad de haber prosperado los dos quioscos que se adjudicaron por 250.000 euros nada menos que bajo la pérgola del Paseo de Cristina, según ha podido saber este periódico de datos oficiales y del propio gremio.
"Al Ayuntamiento le hace falta dinero y hay empresarios con iniciativas para esta fuente de ingresos estupenda y de paso le mantenemos la zona donde estamos", resume el propietario de uno de estos exitosos negocios.
Los ingresos municipales por estas terrazas son ahora más elevados que hace años porque el gobierno local de Zoido se ha dedicado en 2012 y 2013 a revisar la situación de estas concesiones y a adjudicarlas al mejor postor, con lo que ha elevado los bajos precios que históricamente pagaban. Los empresarios de bares muy conocidos, con experiencia en hostelería y que ya tienen sociedades maduras, se han quedado con esas nuevas adjudicaciones que en muchos casos implican construir aseos, si no hay, y mejoras.
Las nuevas concesiones están pagando cantidades anuales que van desde los 25.000 euros a los 60.000 y hasta 100.000 en el caso de los puntos más cotizados como la terraza de Casino y el quiosco del Prado (más cercano a la Universidad).
El Ayuntamiento ha renovado las concesiones de la mayoría de estos quioscos, bien porque se había agotado el plazo de concesión o bien porque los adjudicatarios incumplían algunas condiciones del contrato, como es el caso de los quioscos del Parque de los Príncipes (entrada por Santa Fe) y del Paseo de Colón esquina Reyes Católicos. Este último se ha reconvertido como bar de copas cuando antes vendía flores y agua.
Hoy está previsto que se renueve la concesión de los quioscos del Parque de los Príncipes (entrada por Santa Fe) y del Paseo de Colón (más próximo al Muelle de la Sal), según la web de Urbanismo. La novedad es que el adjudicatario del Paseo de Colón debe construir aseos para el público a menos de 25 metros de este quiosco y pagar más por estos metros de terreno.
La concesión del Parque de los Príncipes se le ha retirado al adjudicatario que lo tenía desde 1987 al haber sobrepasado el plazo de 25 años que tenía y por "deudas pendientes con el Ayuntamiento", según consta en el Boletín Oficinal de la Provincia (BOP) 131. El del Paseo de Colón se ha retirado por "incumplir la obligación del pago del canon" de esta concesión de 2004, según reza el BOP 237. Además de recibir más dinero por los cánones anuales, Urbanismo ha reducido el plazo de las concesiones a 10 ó 15 años como máximo, lejos de los 25 a 50 años que se concedían en otros mandatos. Los plazos de concesión son más amplios si el empresario tiene que hacer una inversión fuerte y necesita más años para amortizar la obra.
Otra vía para elevar los ingresos municipales ha sido sacar a licitación nuevos quioscos en zonas reurbanizadas céntricas como el Paseo de Cristina y el Muelle de Nueva York, así como en los parques de los barrios más alejados. Pero el experimento sólo ha cuajado en el Muelle de Nueva York.
Los concursos se han quedado desiertos sin ningún empresario interesado en San Jerónimo (calle Factores y en el parque) y en los de los parques Tamarguillo, Miraflores e Infanta Elena. Según empresarios del sector, se rechazan las zonas alejadas y no se arriesgan a invertir porque no conocen si tendrán suficiente público. Sí han prosperado en parques los quioscos de Cross Pirotecnia, Prado, Alameda, Amate y Torre de los Perdigones. Cuando salgan adelante los que quedaron desiertos la cifra de quioscos del Ayuntamiento superará la treintena.
Otros puntos poco atractivos para los inversores son el del Parque de los Príncipes (entrada por Alfredo Kraus) y el del Prado (cerca de Capitanía), cuyos concursos se quedan desiertos igualmente.
La lista de quioscos y terrazas en concesión del Ayuntamiento incluyen bares tan conocidos como el Chile, Alfonso, Bilindo, La Raza, Casino, Capote, Citroen y Líbano. Los más longevos son los de renta antigua: pagan una canon más reducido en comparación con las concesiones que se renuevan.
Hay unos 20 grupos empresariales que controlan estos negocios y varios quioscos a la vez. La empresa que se hizo con los dos quioscos del Muelle de Nueva York (Trastévere Inversiones Hoteleras del Sur) gestiona igualmente el exitoso quiosco del parque de Cross Pirotecnia y uno de los tres de Bermejales.
La empresa City Sightseeing lleva el del parque de la Torre de los Perdigones. El Casino está en manos de los hermanos Calvo, dueños de bares de copas históricos como La Recua, El Faetón y El Aljibe. La terraza de verano de La Raza la han cogido los dueños del Dadá, otro bar que se ha puesto de moda en el Paseo de Colón.
El kiosco del Paseo de Colón esquina con Reyes Católicos se lo ha adjudicado Adriano 10, de los hermanos Cebolla que llevan en la ciudad otros quioscos como Líbano y Chile y bares como el O'clock y el Gallo Negro. Y el Líbano ha abierto un restaurante en la casa del guarda con comidas del Plato Plató de Felipe II.
El gremio cree que vuelve a estar de moda el quiosco-bar y confirma que es un negocio atractivo para los empresarios porque no tienen pago de traspaso, se entra directamente y sólo se abona la inversión en la obra, un gasto que es relativamente bajo.
Hay una gran demanda para hacerse con quioscos en zonas como el Paseo de Colón y el Parque de los Príncipes por estar en lugares de mucha afluencia. Hasta 22 grupos empresariales se presentaron al de Paseo Colón a la altura del Muelle de la Sal, por el que se ofrece un máximo de 61.000 euros al año. "El paso de personas vale dinero y en el Paseo de Colón es más fácil que te entre dinero", explica un empresario de quioscos.
El Muelle de Nueva York, sin embargo, no tuvo tantos novios para los dos quioscos que se adjudicaron, pero al final han sido un éxito, ratifican sus adjudicatarios, que ofrecen pizzas en uno de sus quioscos, además de copas y de mobiliario para tumbarse y descansar. Los empresarios de estas terrazas auguran un buen 2014 y dicen que se nota que la crisis empieza a remitir. Desde esta primavera registran un repunte de los negocios y esperan que la mejoría se note definitivamente a partir del verano.
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