El Consistorio instala en El Salvador granito similar al de 'La Piel Sensible'

El alcalde prometió dar un "giro clasicista" en la estética de la plaza por su condición histórica · La empresa adjudicataria desconoce qué material se pondrá en la zona central al no poder reutilizar todos los adoquines

Las losetas de granito alfombran ya la zona perimetral de la plaza próxima a los soportales.
Las losetas de granito alfombran ya la zona perimetral de la plaza próxima a los soportales.
Claudio J. Castillo

13 de agosto 2008 - 05:03

La reurbanización de la Plaza del Salvador es todavía hoy, cuando las obras encaran la segunda fase del calendario marcado por el Consistorio, una incógnita. Concluidas ya las tareas de desviación de servicios y de regeneración y rehabilitación de las redes de saneamiento y abastecimiento de Emasesa, la propia empresa adjudicataria de las obras desconoce aún a estas alturas cuál será el pavimento con el que se revestirá finalmente el salón central del espacio público, máxime después del giro que el Ayuntamiento dio al proyecto original de rehabilitación por orden directa del alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, que obligó a darle un giro clasicista.

Los operarios de la empresa adjudicataria de la obra comenzaron ayer a colocar en las inmediaciones de los soportales de la plaza las primeras losetas del pavimento perimetral, que seguirá la misma directriz del proyecto global La Piel Sensible empleada en el resto de espacios reurbanizados ya, como las plazas del Pan, la Alfalfa y la Pescadería. El Salvador también lucirá granito gris y crema en pequeñas losetas rectangulares que formarán una especie mosaico irregular, al menos en el perímetro de la plaza pese al anuncio del alcalde de que permanecería el adoquín como elemento diferenciador. Las losetas de granito que ayer empezaron a alfombrar las fachadas de La Antigua Bodeguita y La Cerería del Salvador servirán para diferenciar el contorno peatonal que tenían hasta ahora las aceras, ya que la nueva plaza resultante de la obra estará a un nivel único, sin acerados ni calzada.

El granito de La Piel Sensible hará las veces de unión del Salvador con las calles ya reurbanizadas en el entorno, como Córdoba, Cerrajería y próximamente la Cuesta del Rosario, mientras que el salón central fernandino está aún pendiente de una decisión final. Los adoquines retirados de la zona a inicios de verano han sido analizados por los operarios de la obra con vistas a ser reciclados en el pavimento final y la conclusión no es satisfactoria. La calidad y el deterioro de las piezas no hacen aconsejable su reutilización, lo que abre el abanico de posibilidades: utilizar adoquines nuevos o cambiar radicalmente de material, lo que podría ir desde retomar la idea inicial de granito -esta vez sería granito gramallado en losetas de 14 por 14 centímetros- hasta recurrir al mármol, como en la Plaza Nueva.

Estas posibilidades están aún encima de la mesa a tan sólo tres semanas de la fecha fijada por el Consistorio para el inicio de la pavimentación de la zona central: el próximo 1 de septiembre. La reforma del resto del espacio debe estar lista para entonces para evitar molestias a los vecinos y perjuicios económicos a los comerciantes de la zona. La finalización de las obras tiene como fecha límite mediados de octubre.

El mandato municipal instaba a la recuperación de la fisonomía estética que tenía la plaza a mediados del siglo XIX, con un salón fernandino central al estilo del de la Plaza Nueva, con farolas y bancos de forja y con un pavimento a base de adoquines. Monteseirín abundó en este último aspecto la pasada primavera y anunció que se reutilizarían las mismas piezas de granito de la plaza en la pavimentación final para que no perdiera sus señas de identidad. Trataba el alcalde de que no ocurriera lo mismo que en el resto de los espacios reurbanizados en el proyecto de La Piel Sensible, como la Plaza del Pan, la Alfalfa y la Pescadería, enlosadas con un mosaico de losetas de granito de diversos tamaños y rematada con un mobiliario urbano vanguardista y de diseño, tanto en las luminarias como en bancos, marmolillos y papeleras.

"Es una apuesta personal. Esta plaza debe recuperar el modelo estético que tenía en el XIX pero sin tráfico", suscribió Monteseirín en marzo pasado. Así, rechazó el proyecto diseñado por el arquitecto de La Piel Sensible, José Carlos Mariñas, que planteaba pavimento de granito, la ubicación de un parque infantil como en la Alfalfa, la plantación de árboles de gran porte como jacarandas y el uso de luminarias y mobiliario de diseño, entre ellos bancos de granito y madera.

El alcalde obligó entonces a que el proyecto de obra virara a la estética de salón fernandino que ideara Balbino Marrón en 1850. La nueva plaza mantendrá el exorno vegetal a base de naranjos, lucirá las farolas fernandinas de la Avenida que se suprimieron para instalar las nuevas farolas-catenarias y tendrá bancos de forja.

Otras dos iniciativas apuntadas por el alcalde fueron desestimadas por la Gerencia de Urbanismo que entonces dirigía Emilio Carrillo: desplazar el monumento a Martínez Montañés al centro de la plaza y bajar la verja del templo a pie de calle para "blindar" la antigua colegiata.

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