"En Cultura éramos los catetos donde todo el mundo iba de muy moderno"

Los invisibles

Músico de tropa y gestor. En 1969 entró en la Banda Municipal. En abril se jubila. Creó la primera Big Band de Sevilla. Músico de estudio y de teatro. Pepe el Saxo.

Pepe el Saxo, en su casa, que se ha hecho con sus propias manos.
Pepe el Saxo, en su casa, que se ha hecho con sus propias manos.

27 de febrero 2010 - 05:03

EN abril se jubila de funcionario municipal. Pepe el Saxo (Sevilla, 1946) tocó con Camarón y con los Romeros de la Puebla. Músico de Gong y de la Banda Municipal. La carpintería es su delirio. En su taller de carpintero, una foto de Farruco.

-¿Quién le puso Pepe el Saxo?

-Yo tocaba en Gong y en ese grupo todos nos llamábamos Pepe.

-El precedente de Smash...

-Gonzalo García Pelayo era nuestro mánager. Antoñito Smash y Julio Matito iban por su club, Don Gonzalo. García Pelayo les compró todo el instrumental y nació ese magnífico grupo.

-¿Cómo entra en la Municipal?

-Mi tío Rafael tocaba el clarinete. Me presentó al director, Braña, que me regaló mi primer juego de zapatillas para el saxofón. Mi padre era mecánico de Renfe y estaba todo el día con las manos pringadas. Mi tío era músico y siempre iba con las manos limpias. Yo me dije: soy tonto o músico.

-¿Cómo fueron los comienzos en la Banda Municipal?

-Ensayábamos en el Casino de la Exposición y todos los domingos dábamos conciertos junto a la Glorieta de los Lotos, con el público a ras de suelo, sin escenario.

-Glorieta de los Lotos. El título de un disco de Smash...

-Allí nos reuníamos todos los yeyés de la época, los hippies.

-¿Es fácil ser hippy y funcionario?

-Cuando llegó Albero para dirigir la Banda Municipal, no me dejaba tocar porque tenía el pelo largo. Cuando tocábamos en Madrid, el público de Gong eran los artistas. Los Pekenikes, los Bravos. Teníamos melena cuando los Beatles iban con el flequillo recortadito.

-¿Por qué acabó Gong?

-La culpa la tuvo un productor de la CBS que nos quería llevar a Estados Unidos a grabar un disco. Quería hacer de nosotros un grupo de gitanos cantando soul con sombreros de ala ancha. Aunque el único gitano era Pepe Saavedra, un batería extraordinario al que le dio un ataque de esquizofrenia. Nos mandaron los contratos, los billetes de avión y cuando estábamos a punto de coger el avión a Nueva York, hubo cambios en la CBS y lo echaron.

-¿Qué música tocaba la Banda?

-Cuando llegué, eran muy clásicos. Zarzuela, pasodoble. En Semana Santa, todos los días con una, siempre las de más abolengo, que no pagaban un duro. Hoy sólo tocan con el Santo Entierro.

-En su biblioteca conviven Tolkien y Tuñón de Lara, Tom Wolfe y Vargas Llosa...

-Ahora estoy releyendo un libro sobre China. Hace poco fui a Taiwán porque mi hijo fue allí a casarse con su novia, una taiwanesa que hace en Sevilla el doctorado de Bellas Artes.

-¿Le daba libertad la Banda?

-Hacía mis cosas. Formé la primera Big Band de Sevilla. La separé poco antes de la Expo.

-¿Trabajó en la Expo?

-Sí. En un programa llamado Asómate a la Expo. Venían chavales de toda España a conocerla antes de inaugurarla. El montaje era de Ulen Spigel y la música mía.

-¿Quién manda más en la Municipal, su director o el alcalde?

-El alcalde, funcionando la Banda... Lo que nos vino muy bien fue pasar de Cultura a Fiestas Mayores. En Cultura éramos los catetos donde todo el mundo quería ser muy moderno. Hemos dado conciertos en la plaza de San Francisco para siete mil personas.

-¿Se va a jubilar tocando?

-He vuelto a tocar hace cinco días. Cuando me jubile, mi tiempo no lo vendo por dinero. Me dedicaré a lo que me gusta: la música, leer, la carpintería. Todo lo que hay de madera en esta casa es mío. Estoy haciendo un techo mozárabe en la azotea.

-¿Sus saxofonistas?

-Dexter Gordon, Charlie Parker, John Coltrane.

-¿Cómo se llevan esos iconos con la música popular?

-Muy bien. El Monte nos compró veinte mil discos Profesores de la Banda Municipal por Sevillanas que coordiné yo. También hicimos otro de marchas procesionales. Valle, Amargura.

-¿Les tentó Madrid?

-Éramos demasiado localistas, demasiado catetos. En Gong no queríamos grabar discos. Para nosotros la música era más del espíritu, de contacto con el público.

-¿Cuál fue su revolución?

-Una amiga que se fue a trabajar a Londres de au pair nos trajo el primer disco de Pink Floyd. Nos volvimos locos. Nuestro público nos quería pegar y teníamos que llevar amigos para defendernos.

-¿Ha cambiado mucho el perfil del músico de la Banda?

-Vienen con más estudios. Ahora han entrado dos que vienen del Conservatorio de París. Lo que me preocupa es que ninguno se interesa por el flamenco. Mucho rollo de que lo declaren patrimonio de la humanidad, pero los políticos y la Junta lo están dejando morir. Bach improvisaba más que nadie y aquí parece que el que improvisa es de segunda división.

-¿Le encorsetó el Conservatorio?

-Una vez preparé un concierto de música de cámara con el visto bueno de su director, Manuel Castillo. Estaba un bajista americano, el pianista que va con Maná, y de batería el Tacita, que tocó con Víctor Manuel, Miguel Ríos, Camarón y Kiko Veneno. Estuve en Holanda y traje unas pastillas, le metí la guagua en el saxo y sonaba tipo Jimmy Hendrix. La gente sentada en los pasillos. No me lo perdonaron. Me catearon todas las asignaturas, menos ésa. Decían que había convertido el Conservatorio en una boîte.

stats